Doña Mencía se convirtió hace tan solo unos días en el municipio con la tasa de incidencia del covid más elevada de Andalucía y una de las más altas de España. Este pueblo de la Subbética sufrió una «explosión» de casos de coronavirus cuyo origen, según la información aportada por la Junta, estuvo «en el ámbito escolar» y lo llevó a sufrir las restricciones de movilidad más estrictas. Sin embargo, aquellos 7.692 casos por cada 100.000 habitantes del día 31 de marzo se han tornado en solo 21. Con esta nueva cifra, y solo 20 días después de aquel terrorífico pico de incidencia, la localidad recupera la normalidad después de verse afectadas familias completas.

El alcalde, Salvador Cubero, valora para CÓRDOBA la bajada tan rápida de casos que ha permitido retomar el comercio no esencial, y se espera que este jueves el comité territorial permita la apertura de la localidad. Gracias a la colaboración de toda la ciudadanía y haciendo caso a la petición de autoconfinamiento, se han pasado los días duros. Cubero recuerda que todo se ha conseguido «gracias al mantenimiento de las normas sanitarias y es vital no relajarse para poder seguir en esta tendencia». La cepa británica, principal causante de ese aumento desaforado de casos en Doña Mencía, ha propiciado esta anómala situación. 

Responsabilidad vecinal

El regidor se muestra muy agradecido por la responsabilidad que ha tenido la ciudadanía, acatando la gran mayoría de vecinos las peticiones de autoconfinamiento que se hacían desde el Consistorio y, por supuesto, al comercio local, que en todo momento actuó de forma solidaria cerrando a cal y canto la actividad una semana antes de que lo obligaran las autoridades sanitarias regionales. 

26

Doña Mencía recupera la normalidad A.J.González

Cubero extiende su agradecimiento a los servicios sanitarios de la localidad, que han estado trabajando «a tope» para dar cobertura a todos los enfermos y afectados, así como a los servicios municipales, que se han volcado en mantener las medidas de limpieza en la localidad; a la Policía Local, por trabajar para mantener el orden y el cumplimiento de las normas haciendo un seguimiento a diario de la evolución de la pandemia; a Protección Civil, que ha prestado en todo momento sus servicios de apoyo a la comunidad, así como a las trabajadoras de ayuda a domicilio, que han tenido que desempeñar su trabajo con el máximo esmero para no trasladar el problema a las personas dependientes que cuidaban a diario.

Cubero afirma que «estamos recuperando el pulso poco a poco, con la reapertura de los servicios y la actividad no esencial, la biblioteca, el Guadalinfo, el mercadillo, los servicios deportivos y las demás instalaciones y se prevé, si todo sigue igual, la reapertura de la zona de caravanas, así como los parques infantiles y zonas de ocio».

Los comercios recuperan poco a poco el ritmo diario. El fin de semana se ha notado en los bares y restaurantes, que en algunos de los casos se han visto desbordados por la masiva presencia de vecinos. En algunos de los negocios, las terrazas exteriores se han visto repletas de clientes que llegaban buscando momentos de relajación y para compartir con los amigos el nuevo momento. Sí se ha apreciado una mayor exigencia del cumplimiento de las normas sanitarias por los hosteleros.

La reactivación

Todo el comercio ha comenzado a funcionar de nuevo, esperando paliar las numerosas pérdidas que el parón de más de un mes ha ocasionado en sus economías. Se trabaja ahora en la búsqueda de fórmulas para la reactivación del consumo local.

Los centros escolares han recuperado sus clases, dejando atrás el mal sueño de los casos de coronavirus, que golpeó especialmente fuerte a la comunidad educativa, con un elevado número de estudiantes afectados y buena parte del profesorado, que se sentía muy desprotegido por lo que acontecía y por la falta de medidas urgentes para parar la incesante oleada de contagios. La vuelta a los centros se ha producido con cierto recelo y con especial hincapié en las normas. De hecho, algunos profesores no encuentran explicación a cómo ha podido ocurrir, con las aulas ventiladas «y pasando frío» y el uso de la mascarilla siempre y con un alumnado bueno en el cumplimiento de las normas.