Tras un verano negro, el mes de septiembre está siendo igual de funesto. En lo que llevamos de mes han sido asesinadas siete mujeres, tres de ellas en apenas 24 horas. El jueves desapareció una mujer en Cieza, Murcia, cuyo cadáver fue encontrado en un pozo el sábado. Y el viernes fueron asesinadas dos mujeres más, una de ellas en Orihuela y otra en Castellón. La concatenación de crímenes machistas eleva el cómputo de víctimas mortales a 47, solo dos mujeres menos que en todo 2022.

El repunte del terrorismo machista tiene lugar en plena revolución feminista, dado que el beso no consentido de Luis Rubiales a Jenni Hermoso ha despertado una ola de rechazo, de la mano del lema 'Se acabó', contra todas las violencias, incluido las de menor intensidad. Al mismo tiempo, se ha producido un descenso de los feminicidios fuera de la pareja, que se comenzaron a contabilizar por primera vez en 2022. El Ministerio de Igualdad ha presentado este lunes los datos y en el primer trimestre de este año han fallecido 13 mujeres, un 40,9% menos que en el mismo periodo del año pasado, cuando hubo 22 fallecidas.

Los familiares

De esos 13 feminicidios en los que el agresor no es ni la pareja ni la expareja de la víctima, 8 han sido feminicidios familiares, es cometidos por hijos, nietos, sobrinos, etc. Tres han sido por motivo sexuales, contra mujeres que ejercían la prostitución y dos han sido "sociales", cometidos por el hijo de una amiga y por un compañero de piso. En comparación con el año anterior, han disminuido los feminicidios familiares y sociales y han aumentado los sexuales.

Llama la atención que el 61% de las víctimas eran mayores de 50 años, lo que confirma que las afectadas son mujeres de mayor edad que las víctimas de la violencia de género, donde solo el 12% de las fallecidas en lo que va de año superan la cincuentena.

Asimismo, la delegada del Gobierno contra la violencia machista, Victoria Rosell, ha destacado que el 100% de los agresores eran conocidos por las víctimas, a igual que sucedió en 2022, cuando se puso en marcha la pionera estadística. Este dato demuestra que los feminicidios no son cometidos por desconocidos que persiguen a sus víctimas en lugares recónditos, sino que el lugar "de más riesgo para las mujeres" es su domicilio y el entorno más peligroso, su propia familia, según ha destacado Rosell.

El negacionismo

La número tres del Ministerio de Igualdad ha avanzado, además, que dado el incremento de víctimas mortales de la violencia de género, en octubre se convocará un nuevo comité de crisis para analizar, uno a uno, los asesinatos del mes de septiembre. Y ha achacado el aumento al"negacionismo presente en las instituciones". Sin mencionar explícitamente a Vox, ha subrayado que "a las mujeres es difícil de transmitirles confianza" en el sistema "si hay un sector de la sociedad que dice que la violencia de género no existe".