+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario Córdoba:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

POESÍA

Balance del desencanto

José Luis Rodríguez Ojeda regresa a la lírica con ‘No se engañe nadie’

 

José Luis Rodríguez Ojeda. - CÓRDOBA

José Luis Rodríguez Ojeda. - CÓRDOBA

José Antonio Sáez
08/06/2019

Natural de Carmona (Sevilla), accésit al premio Luis Cernuda y autor de los poemarios Consecuencia de andar (1994), A Gazel. Poemas del Cante (2000), Canción del camino (2003), Por una mirada (2005), De los primeros años (2010) y Sin pensar en el final (2013); así como de la antología Carmona en mi canción del camino (2017). De José Luis Rodríguez Ojeda son las letras grabadas por más de una veintena de cantaores, que han sido editadas bajo el título Mis letras para el cante (2008); siendo también coautor de la obra de carácter divulgativo Las letras del cante flamenco (1998).

Aparece ahora No se engañe nadie, con evidente aliento de Jorge Manrique, tanto en su título como en alguno de los poemas que lo integran. Se aprecia en él una suerte de balance o recuento de toda una vida entregada a la poesía, así como cierto desencanto que quizás pudiera equipararse a una visión realista del mundo y de la propia poesía. De ese desencanto salva o compensan los maestros, aquellos que le han ayudado a ver y entender un poco mejor el mundo; como en su caso ocurre con Javier Salvago, por ejemplo. Advierto, igualmente, cierta ironía, muy sutil, como cuando al principio se afirma que la lucha es buena, más que por los logros «porque hace entretenidos ciertos tramos del camino» (pág. 11).

Resaltaría, de igual modo, el carácter narrativo de algunos textos, próximo a la poesía de la experiencia y de algún poeta considerado como maestro por la misma, tal Gil de Biedma en «Víctor Hugo y Luis Cernuda», aun haciendo constar la relevancia de Cernuda en el mismo libro. Sin embargo, pareciera ser Quevedo quien se asoma, en esa alusión a las musas, a través del poema «Unos ojos, un gesto», y que salta del pasado al presente. La tentación a hacer poesía de instantes anecdóticos y narrarlos es patente, como ocurre, tal apunté, en la poesía de la experiencia. Así sucede en el poema «Navegando» (por internet, claro), donde el lenguaje es fluido y el verso discurre con soltura. Hay, en efecto, una sensación de balance, de recuento, de regreso y de desencanto que planea por todo el poemario, ambientada en cierta melancolía por todo lo vivido y dejado atrás o perdido, por lo que pudo ser y no fue, por lo que fue y no duró, incluidos amores y amigos («Al paso» y «Reconciliación nacional», págs. 22-24).

Inquietud por España y crítica social hay «En el porvenir que nos vino», un poema generacional de quienes afrontaron en su juventud la transición democrática, sobre todo en lo que se refiere a la mención de Blas de Otero y en el logrado poema de aliento quevedesco «La chusma cortesana», con ironía y desparpajo bien medidos; al igual que ocurre en «Ripios», «Aspiración» o «Cartel de fiestas», en que se acentúa la impronta de Machado y al que no es ajeno ese interés por los cancioneros o el origen del flamenco, siempre con ironía y fino humor. Un homenaje a los Machado que queda, igualmente, puesto de relieve en el poema «Y tan lejos y tan cerca...»: «Cuánto Manuel en Antonio/y cuánto Antonio en Manuel». Una veta que se expande en cuestiones y preguntas retóricas como la de las dos almas andaluzas que se funden en una: la pena y la alegría, la íntima dolorida y la externa cordial. El paso del tiempo se deja sentir especialmente en algunos textos en los que se afronta el fallecimiento de amigos o en los que se hace balance de toda una vida; así ocurre en «Psicología del torero» o en «Y el corazón se consuela», con aire y vuelo de canción: «Horas muertas:/te preguntas por la vida./Aparecen las alertas./Sin salida:/se ha cerrado el pensamiento./¿Y qué ves? La despedida» (pág. 45). Regresa la ironía y el desparpajo en los versos que cierran el libro: «Vivito sí, no tanto coleando», inicio del poema titulado «Revisión», donde se hace balance y se constata una intención, una íntima motivación que justifica el esfuerzo y el logro de un poemario como este. Un libro en que fondo y forma se combinan armoniosamente, mezclando temas y formas clásicas con modernas, con bien medidos versos y logrado ritmo.

‘No se engañe nadie’. Autor: José Luis Rodríguez Ojeda. Editorial: Anantes. Sevilla, 2019.