La suavidad de las temperaturas del otoño en Córdoba convierten a esta estación en el momento perfecto del año para los amantes del senderismo, que cuentan con una amplia oferta de rutas por la naturaleza en toda la provincia. Pero no hay que irse muy lejos para disfrutar del aire libre y limpio de la sierra, ya que Córdoba capital tiene la suerte de contar con cinco recorridos dentro de su propio término municipal.

Así que toca equiparse con calzado y ropa comoda, coger la mochila, un botella de agua para estar bien hidratados y, si se quiere, unos bastones para prepararse para la caminata. Aquí os damos los detalles de cada uno de los senderos que pueden recorrerse sin alejarse mucho de la ciudad.

Subida a las Ermitas

Sin duda uno de los caminos más populares entre los cordobeses. Un recorrido enmarcado dentro del Parador Nacional de la Arruzafa y que recorre la zona de El Patriaca. Se puede comenzar desde diferentes puntos de La Capital, pero todos los caminos acaban pasando por la conocida como "Cuesta del Reventón", que esta asfaltada hasta la llegada al cruce de Assuán. La duración del camino es de unas dos horas y tiene una longitud de 9 kilómetros.

Durante el recorrido se observa vegetación propia del monte Mediterráneo como pude ser la encina o el algarrobo, además de poder avistarse conejos o perdices. El camino transcurre en gran parte paralelo al Arroyo del Patriarca y a mitad de la subida se encuentra el mirador Antonio López, desde el que se puede contemplar la cuidad.

Tras acabar la "Cuesta del Reventón", se continúa por la CO-3314, donde comienza el Vía Crucis y desde el que se tiene vistas constantes de la ciudad. Después de andar unos 300 metros se llega a la Fuente de las Ermitas, donde era normal que personas con pocos recursos acudieran a recibir comida de los monjes y ermitaños. Tras pasar la fuente se debe andar medio kilómetro hasta alcanzar las Ermitas. Este enclave del siglo XVIII ofrece unas vistas privilegiadas de la ciudad y de parte de la Vega del Guadalquivir, gracias a su mirador. En ella destaca el monumento al Sagrado Corazón de Jesús, realizado en 1929.

Telescopio de Las Ermitas CÓRDOBA

Baños de Popea

Esta ruta comienza en la pedanía de Santa María de Trassierra, situada a 15 kilómetros de la capital. De una duración aproximada de hora y media y con un recorrido de algo más de 7 kilómetros, se comienza desde la virgen de Santa María de Trassierra, desde donde se descenderá siguiendo el sendero marcado y buscando el río Guadiato.

El camino transcurre en parte a orillas del Arroyo Molinillo, dejando al oeste los Baños de Popea y el Molino hasta alcanzar el Guadiato. En ocasiones, el sendero puede ser algo difícil de recorrer debido a la extensa vegetación y cantidad de rocas. Durante el recorrido se observan varios restos arqueológicos, a parte del mencionado molino, como pueden ser vestigios de calzada romana o acueductos.

Los Baños de Popea son un paraje excepcional, sobre todo en verano, cuando es ideal para bañarse en las aguas del Guadiato o contemplar sus pequeñas cascadas.

Cascadas de los Baños de Popea. CÓRDOBA

Las Jaras - Los Riscos

Este recorrido comienza en Las Jaras, situada a media hora en coche de Córdoba por la CO-3408. La distancia del recorrido es de 14 kilómetros y su duración oscila entre las cuatro y cinco horas. Desde Las Jaras se parte hacia el Arroyo Don Lucas, donde se pueden observar plantas como la adelfa, la madreselva o la higuera.

El camino continúa por las marcas GR-48 hasta llegar al sendero El Botánico. Al final del mismo se encuentra el Centro de Visitantes de Los Villares, donde se puede realizar una pausa para conocer más sobre las especies de la zona.

El camino rodea el Club de Golf de Los Villares y se tiene una panorámica constante de Sierra Morena. El trayecto acaba en el Embalse de la Encantada, de gran belleza y donde se puede practicar pesca libre.

Vista del parque periurbano de Los Villares. A. J. GONZÁLEZ

Cuesta de la Traición

Situado este camino en El Cerrillo y con una distancia de 6 kilómetros y dos horas y media de duración, en su inicio se encuentra la Fuente de la Raja, de uso ganadero. Todo el camino discurre entre dos lomas y era un punto desde el que solían atacar los bandoleros a los viajeros.

Tras andar un kilómetro por un sendero plagado de piedras y con algo de pendiente, lo que puede dificultar su recorrido, el camino se une en diversos tramos con el cauce del Arroyo del Moro, donde se pueden observar restos de canalización romana.

La subida acaba en el cruce de la carretera CO-3314, desde la que se puede bajar por el Camino de Los Morales, algo más ancho y que discurre entre pinos y encinas. Después, el trayecto transcurre por la Vereda del Villar, un sendero que unía Córdoba con una pequeña población llamada El Villar, que había entre los siglos XIII y XVII.

Después de andar medio kilómetro más y disfrutar de las vistas de la ciudad de Córdoba. El camino acaba en el punto que une el Cerrillo con el Sanatorio de Los Morales en el que, tras andar otros 500 metros, se llegará al punto de inicio.

Sendero de la Cuesta de la Traición JUNTA DE ANDALUCÍA

Santo Domingo

Partiendo desde las instalaciones deportivas del barrio de El Naranjo, esta ruta de 11,5 kilómetros y cuatro horas y media de duración, pasa por el Castillo de Maimón, hacia donde habrá que dirigirse en primera estancia.

Tras dejarlo en el lado izquierdo, se descenderá unos 800 metros hasta alcanzar el Arroyo de la Palomera, el cual se cruzará pasando cerca del Puente de Hierro. Esta construcción de finales del siglo XIX actualmente está abandonada y servía para conectar por ferrocarril la capital de la provincia con la localidad de Obejo.

Dejando atrás el puente, se comienza a andar por una vereda que sigue paralela al Arroyo Pedroche, desde donde se observará vegetación propia de la zona como el lentisco o el hinojo e incluso algún ave como el mirlo o la curruca. El camino transcurrirá hasta llegar al Cortijo de la Trinidad desde donde se seguirá algo más de un kilómetro entre acebuches.

Después de abandonar el Arroyo Pedroche se caminará 800 metros más siguiendo en esta ocasión el Arroyo Barrionuevo, donde se encuentra una pequeña cascada. Tras esto se cruzará el arroyo para andar un kilómetro más, dejando atrás la Ermita de San Álvaro, hasta llegar al santuario de Santo Domingo. Una vez alcanzado se podrá bajar de forma paralela al Arroyo de Santo Domingo, por donde se cruzara por un puente de cemento que desembocará en el punto de partida.

Imagen del Puente de Hierro. MANUEL MURILLO