Opinión | miscelánea

Lucena, sefardita

La escuela rabinica de Lucena era, como otras escuelas, un centro de enseñanza superior

Circunstancialmente, al finalizar la lectura del libro de Paloma Díaz - Más, titulado ‘Breve historia de los judíos’ en España, durante una visita que hice a la Biblioteca municipal de Lucena, recibo como obsequio el libro ‘Lucena sefardita’ de Joaquín Pérez Azaustre, editado muy cuidadosamente como parte de la Colección Ciudades andaluzas en la historia, patrocinada la edición por la Fundación Lara.

El libro de Paloma se publica en 2023 en tanto que el de Joaquín se imprime en 2005. Esta última fecha condiciona la ausencia de referencia a la necrópolis judía de Lucena, descubierta en 2006, por parte de Perez Azaustre, en tanto que Díaz - Más la cita en la página 63 de su libro en este contexto:

‘El cementerio mayor de España, el de Lucena, que se descubrió accidentalmente en 2006 y data de los siglos X-XI, también se encuentra fuera del casco urbano’.

La escuela rabinica de Lucena era, como otras escuelas, un centro de enseñanza superior, cuya cabeza fue Yishac ibn Gayyat, autor del ‘comentario del Talmud y de poesía religiosa’, cuestión detalladamente abordada en « Lucena sefardita « en el capítulo ‘La ciudad de los poetas en el que dedica unos párrafos’ al alusení, Isaac ben Leví ibn Mar Saul, ‘primer poeta judío que adopta esta revolución técnica ( incorpora la regla métrica árabe al hebreo) que le lleva a su máxima eclosión en la poesía mística.

Los labios de él son púrpura sobre sienes perlinas, el, de ojos bonitos como el hijo de Usaí , me ha matado como a Urias, como José es su figura y el pelo de Adonías’.

Al capítulo de Lucena, ciudad de los poetas, sigue el de la ‘judería visible’, dedicado a indagar el lugar dónde podría haberse levantado su sinagoga.

La ciudad de Lucena indaga y discute sobre el posible emplazamiento de su sinagoga. La judería invisible necesita encontrarse a sí misma, sea en lo que es iglesia de Santiago sea en la de San Mateo.

Esta ciudad, que desde 1995 forma parte de la Red de Juderías españolas, Caminos de Sefarad, tendrá que continuar investigando la localización de su sinagoga para agrandar y revalidar su patrimonio material, relacionado con su pasado lejano, de cara a la divulgación y promoción turística, tal como ha diseñado Córdoba con su sinagoga compañera en la Red de juderías renombradas. Y revelar que fueron los almorávindes quienes expulsaron y desterraron a los judíos serfaditas de Lucena de lo que se lamenta el poeta ibn Gayyat en la siguiente estrofa de su poema:

‘Fueron expulsados de la morada placentera,/ mi alma desfallece entre sus asesinos,/ ¡ Mi corazón entero por sus víctimas!/ ¡ Mis entrañas todas por sus muertos!’

La lectura de estos dos libros es simultánea a la guerra de Gaza entre Israel y Hamás. Aquella invasión de almorávides y almohades, que mataron a cristianos y judíos, vuelve ahora entre gazetíes e israelíes. Muertes y más muertes. Y oigo la voz de ibn Gayyat que dice:

‘Ese día mis hijos fueron estrellados contra las rocas./ Ese día los leones me aplastaron y mi corazón/ se fundió ante el fragor de los ruidos’.

Recomiendo la lectura de estos dos libros. El de Díaz - Más aborda la cuestión hasta nuestros días y el de Pérez Azaustre se centra en la Lucena sefardita de los siglos X y XI. Queda a los lucentinos dilucidar bajo qué iglesia estaba la sinagoga, si en los cimientos de la de Santiago o en la de San Mateo, o en una localización nueva. Porque una presunción no es justificación de la verdad.

* Catedrático. Académico de honor

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