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Diario Córdoba

Aurora Genovés

TRIBUNA ABIERTA

Aurora Genovés García

La siesta en la playa

No es buena idea leer las noticias económicas y los augurios desde la placidez de la hamaca a la orilla del mar

En esta larga ola de calor que, como todos los años, nos asola en Córdoba a final de julio, no hay como pasar un fin de semana en la playa.

Este año, como si no hubiera un mañana, hemos invadido las playas con más ganas que nunca, es la revancha tras dos largos años en que se instaló la pandemia en nuestras vidas, y ahora, que oficialmente los datos son mejores, hemos decidido en masa que eso ya se ha acabado y que hay que volver a lo de siempre.

Sorprende ver los trenes llenos, aunque aún es obligatoria la mascarilla y las calles con acentos de todos los países. Han vuelto las risas, los helados, la paella, e incluso la siesta en la playa.

Como un enorme dormitorio a la orilla del mar se disponen miles de personas a pasar las horas más calurosas del día, todas juntas, apiñadas, haciendo honor a la siesta patria, compartiendo los cuarenta grados que caen y los efectos del vargas y las cervezas. Tras las primeras conversaciones debajo de las sombrillas se va haciendo el silencio y una mirada a nuestro alrededor nos muestra a cientos de personas durmiendo plácidamente. El sueño, de alguna manera, nos convierte a todos en bebés confiados, y cada cual, a su manera, en su hamaca ha creado su pequeño nido.

Y es que, el verano, las vacaciones, son para dormir en la playa al arrullo de las olas del mar. La nana que nos canta la madre tierra nos aleja de las preocupaciones, no nos acordamos de que tras julio y agosto nos espera septiembre.

El espejismo dura el tiempo de descargar las primeras noticias en el teléfono, según los expertos es agosto el mes donde se registran más denuncias por violencia de género. Paradójicamente el Ministerio informa de que el teléfono nacional previsto para ello no está disponible en agosto y que el servicio se reanudará en el mes de septiembre, y deriva a distintos teléfonos alternativos. Según los economistas en septiembre habrá un repunte de la inflación: la guerra de Ucrania, los problemas con los suministros de gas y otras energías, dispararán los precios de los alquileres, la comida y los carburantes. Los mas agoreros, los que parece que disfrutan dando malas noticias, ya están anunciando una nueva crisis económica y, la cuarta dosis de la vacuna contra el covid ya está prevista para el otoño. Por si fuera poco, se prevén subidas en los tipos de interés que encarecerán las hipotecas. El fantasma de la recesión planea sobre nuestras cabezas.

Definitivamente no es buena idea leer las noticias económicas en la plácida siesta playera.

Unos niños hacen un castillo de arena en la orilla, las olas mas grandes llegan hasta el foso, lo inundan y cae un trozo de una almena, entonces se les ocurre hacer un muro de contención más alto que pare el agua y proteja la fortaleza, pero los envites del mar acaban por dañar su obra. Una nueva idea salva el castillo ya que, con un tubo, han horadado la pared y ahora el agua entra y sale sin dañar la construcción.

Tendrán solo unos diez años. Son el futuro. La inteligencia humana es maravillosa porque les ha permitido encontrar una solución. Sus gritos de alegría han despertado a toda la hilera de hamacas, y no es para menos, han salvado el castillo.

* Abogada

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