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Diario Córdoba

María Olmo

LA RUEDA

María Olmo

El dolor de una madre

Esta señora escribe una Carta al Director de CÓRDOBA que te rompe el alma. Cuenta su desesperación por las conductas tendentes al suicidio de su hija, de 13 años, y explica que en una capital de 325.000 habitantes, como es Córdoba, no hay una Unidad de Hospitalización de Salud Mental Infanto Juvenil como sí existe, por ejemplo, en Jaén. Aquí tenemos, en Los Morales, una unidad que hace una gran labor, pero en régimen ambulatorio, por lo que, en los momentos de crisis graves, a la familia no le queda otra que entrar y salir con la enferma de las Urgencias del hospital Reina Sofía.

La carta estremece, pues te acerca a una realidad que solo en los últimos tiempos, debido al daño del confinamiento y de la pandemia en general en la salud mental de la población, está empezando a reflejarse sin tapujos en los medios de comunicación. El tabú de la salud mental. Y el tabú del suicidio, que es, junto con los accidentes de tráfico, la principal causa de muerte por motivos no naturales.

Tenemos a una madre, a una familia, con un problema gravísimo frente al que no sabe cómo actuar, a quién acudir. Recuerdo hace años aquella alarma de la Gripe A que hoy, después de lo que hemos pasado con el covid, parece una tontería. Pero entonces se compraron miles de vacunas y se avisó seriamente a la población. Un familiar mío enfermó. Nos atendieron desde el SAS por teléfono y nos anunciaron que el médico acudiría al domicilio. Pero no lo hizo. Esperó a que el paciente mejorase para decirle que fuese a consulta, y mientras, con los consejos telefónicos recibidos, se afrontó el episodio de fiebres, dolores y miedo (sí, pues aquella alarma venía acompañada de noticias sobre la letalidad de la infección). Todo salió bien y lo había olvidado, pero ahora me viene el recuerdo de la angustia pasada por algo a fin de cuentas pasajero, y pienso en la dimensión que tendrá la vivencia continua de una situación mucho más grave, que no se acaba y que se hace crónica, que presentará giros ante los que no siempre se sabrá reaccionar, y que requeriría de una sólida cobertura.

Algo se va haciendo. Desde hace unas semanas hay un plan de atención aprobado por el Gobierno, pero su dotación de 100 millones de euros parece poco para tan inmenso drama. Hay también un teléfono específico y gratuito, el 024, que el primer día ya recibió más de 1.000 llamadas. La Junta también aprobó su propia hoja de ruta. Una realidad que ya se va tomando en serio, pero... ¿Cuánto queda para que la ayuda sea efectiva? Es necesario que el dolor y a la angustia de esta madre, que se sentirá desvalida como tantas otras madres y padres, que sufrirá lo indecible al preguntarse a diario por qué está así su hija, se palie con recursos públicos suficientes para afrontar esta enfermedad, tan grave como un cáncer o un infarto. O como el covid.

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