Puente Genil se va de Copas y vuelve feliz: 48 horas de gloria

Los equipos de balonmano y fútbol de la localidad de la Campiña Sur conquistan los títulos de campeones de la Copa de Andalucía y la Copa RFAF

El deporte pontanés vive un momento de ebullición con los éxitos de sus dos equipos más representativos

Celebración de la victoria del Salerm Puente Genil en la Copa RFAF.

Celebración de la victoria del Salerm Puente Genil en la Copa RFAF. / Tino Navas

Francisco Merino

Francisco Merino

En apenas 48 horas, Puente Genil ha visto a sus dos máximos representantes deportivos alzar títulos oficiales. En la noche del domingo, el Salerm Puente Genil conquistó la Copa RFAF de fútbol después de protagonizar una final trepidante ante el Torre del Mar. El viernes, el Ángel Ximénez Puente Genil había alzado el galardón de la Copa de Andalucía de balonmano tras superar con solvencia al Trops Málaga. Dos campeonatos, dos mensajes, dos certezas. 

Los conjuntos pontanos encaran el próximo fin de semana el inicio de sus respectivas competiciones -la Tercera RFEF de fútbol y la Liga Asobal de balonmano- con la moral incentivada y con la ilusión multiplicada de sus seguidores. Ganar un título no es mal argumento para armar planes ambiciosos. Puente Genil no se conforma con el fogonazo de un éxito en verano. Quieren más y van a por ello.

Con corazón y un héroe

Christian López, cordobés de 21 años, se erigió en el pilar determinante del Salerm Puente Genil en la final de la Copa RFAF. El guardameta detuvo un penalti en la tanda ante el Torre del Mar -que había vencido por 1-0, neutralizando así el 2-1 a favor del Salerm en la ida- y selló el título para los suyos (3-5), que se arremolinaron en una piña triunfal sobre el césped del Municipal Juan Manuel Azuaga de Vélez, escenario del choque y final de un trayecto en el que habían dejado en el camino al Espeleño y Xerez CD antes de pugnar por el trono.

El Salerm Puente Genil celebra el título con los aficionados en Vélez Málaga.

El Salerm Puente Genil celebra el título con los aficionados en Vélez Málaga. / Tino Navas

El Salerm sufrió para ganar, pero supo salir airoso. La presencia en el banquillo de Juanmi Puentenueva, su entrenador fetiche -con él al frente logró sus mejores números-, le ha dado un gen competitivo que en esta ocasión supo explotar al máximo. Del Estadio Manuel Polinario se había traído una ventaja en el marcador y a un animoso grupo de hinchas que no paró de alentar en los momentos más complicados. La fiesta fue completa sobre el césped tras la recogida de la Copa RFAF de manos del presidente de la Federación, el cordobés Pablo Lozano.

Ahora, el equipo pontano tiene en su horizonte más cercano la Copa RFEF -que podría darle, en caso de prosperar, un billete para la Copa del Rey- y el inicio del campeonato de Liga en el grupo 10 de la Tercera RFEF. En esta división llevan los rojinegros ocho campañas consecutivas, siendo en las últimas asiduos en la pugna por los play offs de ascenso a Segunda RFEF. Esta vez renuevan el propósito.

Su plantilla ha experimentado un buen número de entradas, con Keury de Jesús Narbona, Hassan Keita, Manuel Pablo, Sergio Guichard, Tommy Montenegro, Ismael García, César Gómez y Juanjo Carmona, junto a la estancia por otra temporada de Jonathan, Joaquín García, Mario Ruiz, Alan Araiza, Juanfran Holanda, Christian López, Juan Cubero, Fernando López, Álvaro Pérez, Fernando Rodríguez, Mario Sánchez y Salva Vegas. 

El Ximénez y su novena

Lo del Ángel Ximénez tiene sello propio. La fuerza de la costumbre no resta un gramo de mérito a los logros de un emblema de Puente Genil y del deporte cordobés. El club que preside Mariano Jiménez lleva ya una década en la Liga Asobal, la máxima división del país, y es la entidad deportiva andaluza con más raíces en la élite en esta modalidad. La conquista de la Copa de Andalucía refrendó su rango superior. Ya lleva nueve en sus vitrinas.

El Ángel Ximénez de Puente Genil alza el trofeo de la Copa de Andalucía de balonmano, en Málaga.

El Ángel Ximénez de Puente Genil alza el trofeo de la Copa de Andalucía de balonmano, en Málaga. / EMILIO DUARTE

El rey de la Copa de Andalucía es el club pontanés, teniendo ya dos trofeos en propiedad. Le siguen el desaparecido Balonmano Antequera (4) y el BM Pozoblanco (3), ambos con un trofeo en propiedad. Con dos títulos se encuentran los clubs Puleva Maristas, Algeciras, Ciudad de Almería, ARS Palma del Río y Los Dólmenes Antequera.

La formación que adiestra el ex internacional cordobés Paco Bustos -quinto curso ya- noqueó en la final al Trops Málaga, de la División de Honor Plata, en un partido que se disputó en el pabellón Alfonso Queipo de Llano -el mítico Ciudad Jardín de Málaga- y terminó con un marcador de 28-25.

El club aborda la Liga 23-24 en la Asobal con un plantel multinacional, en el que hay cinco españoles (Cabello, Bernabéu, Cuenca, Luisfe, De Hita), dos portugueses (Ribeiro y Tiago Sousa), dos argentinos (Tincho Jung y Lucas Aizen), un tunecino (Ben Tekaya), un húngaro (Tamas Janosi), un griego (Theo Boskos), un georgiano (Erekle Arsenashvili), un brasileño (Marcio Silva) y un francés (Mahamadou Keita). Bustos encara la misión de abrochar la permanencia cuanto antes... y mirar objetivos superiores. La octava plaza es el mejor registro histórico.

Josan González, durante un entrenamiento.

Josan González, durante un entrenamiento. / A.J. GONZÁLEZ

Y un invitado: Josan González

El panel de títulos con sello pontanés se completa con Josan González, natural de la localidad y jefe en el banquillo del Córdoba Futsal Patrimonio de la Humanidad, el único equipo de la capital que milita en la máxima categoría de un deporte.

Josan no pierde ocasión de interactuar con los equipos de su pueblo en redes sociales y este verano ha sido de cruce recíproco de felicitaciones. El Córdoba Futsal conquistó en Mengíbar, doblegando al equipo local en la final por 3-4. En el pabellón Sebastián Moya Lorca, el mismo escenario en el que subió a Primera División en 2019, logró la segunda Copa de Andalucía de su historia después de la de 2020 en Baena, ante el Jaén Paraíso Interior.