Cine

El éxito de 'La sociedad de la nieve' tiene esencia cordobesa

Los doctores cordobeses Escribano han sido los responsables del cambio físico que han vivido los actores

Momento de la película 'La sociedad de la nieve'.

Momento de la película 'La sociedad de la nieve'. / CÓRDOBA

María José S. Guardiola

María José S. Guardiola

La película La sociedad de la nieve, de Juan Antonio Bayona, ha arrasado en la ceremonia de los Premios Goya, consiguiendo 12 estatuillas, la mayoría de carácter técnico. Parte de este éxito también tiene esencia cordobesa, ya que los doctores e investigadores cordobeses Antonio Escribano Zafra, especialista en endocrinología y nutrición; y su hijo, Antonio Escribano Ocón, especialista en medicina interna, han sido los responsables del cambio físico que han vivido los actores que han encarnado a las víctimas del accidente aéreo de la Fuerza Aérea Uruguaya en Los Andes, en 1972.

Los actores de esta cinta han tenido que ponerse en la piel de los jugadores de rugby que quedaron atrapados en la cordillera de los Andes, donde permanecieron hasta 72 días. Sin duda, la situación les ocasionó un consecuente deterioro físico -y psicológico- que se ha tenido que recrear en la complexión de los actores, y de este trabajo se han encargado los Escribano.

Charla inicial con los actores en un hotel de Córdoba.

Charla inicial con los actores en un hotel de Córdoba. / CÓRDOBA

La primera toma de contacto de los intérpretes con los doctores fue precisamente en Córdoba. En septiembre del 2021, cuando los actores llegaron a España, pasaron por la capital cordobesa para hacerse las pruebas de esfuerzo correspondientes, a las que también se sometió el director Juan Antonio Bayona. Estas se las realizaron en la clínica Ergodinámica de Córdoba, donde participó el director de la clínica y jefe de los Servicios Médicos del Córdoba CF, José Miguel Bretones.

Una clínica improvisada

A primeros del 2022 empezó el rodaje en Sierra Nevada. Hasta allí se trasladaron los médicos Escribano junto con todos sus aparatos médicos, procedentes de sus consultas en el Hospital Centro de Andalucía de Lucena, e improvisaron una clínica de lo más completa en el hotel donde se alojó el quipo durante el rodaje. Allí se les seguía haciendo todos los controles pertinentes a los actores y se trabajaba en menús personalizados junto a los cocineros del alojamiento hotelero, y del catering que se encargaba de dar las comidas en el set de grabación.

El objetivo no solo era la pérdida de peso de los actores, tampoco se podía descuidar la bioquímica de la nutrición, como ha explicado Escribano Zafra a este periódico. Esto evitaba interferir en las capacidades que suponía una interpretación de estas características. "Bajar peso tiene un componente molecular que no se puede descuidar, hay mucho control bioquímico, y luego, en la estructura de la alimentación procurábamos que los alimentos tuviesen todos los componentes que necesitábamos", afirma.

La cobertura bioquímica de cada actor ha estado muy seguida por los médicos para que no faltasen las vitaminas necesarias. "Teníamos que tener un control muy exhaustivo de todos los grupos vitamínicos y todos los minerales que intervienen en situaciones que luego el cerebro tiene que desarrollar para llevar a cabo una interpretación".

Este trabajo se ha realizado con los 30 actores, aunque con los 16 supervivientes "hubo que llegar a pérdidas de peso más extremas", de hasta 30 kilos. Los tiempos de rodaje marcaban las necesidades de guion, puesto que con algunos de los actores se debía bajar varios kilos en un par de días, y con otros estabilizar el peso durante varias semanas sin rodar. Al igual que los actores que acaparan primeros planos del rostro o las escenas donde se asean tras el rescate; "hacer que los ángulos de la cara se noten es muy complicado".

Los Escribano han ajustado el peso de cada actor mediante analizadores de composición corporal, que les indicaban los niveles de proteína, el consumo de oxígeno, pruebas de agotamiento, el control de deshidratación, el ángulo de fase y muchos parámetros más. Además, otro de los inconvenientes del rodaje vino dado por la climatología, ya que se rodaba a casi 3.000 metros de altura y a temperaturas de -15 grados.

Experiencia cinematográfica

Los doctores Antonio Escribano Zafra y Antonio Escribano Ocón.

Los doctores Antonio Escribano Zafra y Antonio Escribano Ocón. / CÓRDOBA

Escribano ya había realizado trabajos en cintas cinematográficas como Gordos o Modelo 77. En la actualidad se encuentra inmerso en otra cinta de Antonio de la Torre. Tras el éxito en la noche del cine español, los médicos e investigadores Escribano aseguran estar "encantados" con el resultado: "La película está tan bien hecha en todos los sentidos que pensábamos que esto era posible". La sociedad de la nieve también competirá por alzarse con el Óscar como mejor película internacional y como mejor maquillaje y peluquería.