LA ADVERTENCIA SE RECOGE EN EL ÚLTIMO BOLETÍN DE LA AGRUPACIÓN DE PRODUCCIÓN INTEGRADA (API)

Alertan de la «inminente aparición» de las primeras manchas de mildiu en la zona de Montilla-Moriles

Las copiosas lluvias que se vienen registrando en la Campiña Sur favorecen la aparición el hongo | Algunas parcelas alcanzan ya una humedad relativa del 99%, lo que propicia su desarrollo

La responsable del Aula de Viticultura del Consejo Regulador, Ángela Portero, analiza un pámpano en un viñedo.

La responsable del Aula de Viticultura del Consejo Regulador, Ángela Portero, analiza un pámpano en un viñedo. / JOSÉ ANTONIO AGUILAR

Juan Pablo Bellido

Juan Pablo Bellido

Las copiosas lluvias que se han registrado en los últimos días en la Campiña Sur tendrán una consecuencia negativa en los viñedos de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles. Y es que, tras una sequía absoluta que se ha prolongado durante 71 días, la humedad relativa que se computa en la actualidad, y que en muchas parcelas alcanza el 99%, resulta «muy apropiada» para el desarrollo de las infecciones primarias de mildiu.

Así lo confirmó el Aula de Viticultura del Consejo Regulador, que ha emitido un nuevo boletín con una serie de recomendaciones para tratar de controlar esta epidemia vegetal que afecta a las vides especialmente durante la primavera y cuyos primeros síntomas se suelen detectar cada año a mediados del mes de abril y, por lo general, en pagos del término municipal de Montemayor.

«Las lluvias producirán la germinación del mildiu», afirmó convencida la responsable del Aula de Viticultura, Ángela Portero, quien reconoció que «el cambio en la meteorología nos obliga a un cambio en la estrategia de control», que contempla tratamientos «preventivos» en caso de que la lluvia acumulada se sitúe entre 25 y 35 litros por metro cuadrado.

Con todo, la especialista plantea una segunda alternativa para mitigar los efectos del mildiu en el marco Montilla-Moriles, que pasaría por tratar una vez que se constate la aparición de las primeras manchas y, siempre, antes de que vuelva a llover.

En ese sentido, Ángela Portero invitó a cada viticultor de la zona a «atender las recomendaciones» del boletín que emite la Agrupación de Producción Integrada (API) «en función de las circunstancias concretas de su parcela».

Conocido en otras regiones como añublo o mildeo, este hongo parásito originario de América puede ocasionar daños devastadores en todos los órganos de la planta si el clima le favorece. De esta forma, representa una de las enfermedades criptogámicas más peligrosas y de las más temidas por los viticultores porque, cuando la infección es grande, puede devastar toda la producción de una zona vitivinícola.

En los últimos años, y gracias a la constante labor del Aula de Viticultura del Consejo Regulador y al aliciente que representan para los viticultores de la zona los premios en metálico de los que está dotado el Concurso Pedro Cabezuelo, el mildiu solo afecta un porcentaje relativamente bajo de los viñedos de la DOP Montilla-Moriles.

Generalmente, los agricultores de Montemayor son los primeros en dar la alerta cada año en la zona Montilla-Moriles, al contar con viñedos en terrenos arenosos, donde la brotación es más temprana. Una vez que se detecta la primera mancha, se debe evitar arrancar la hoja afectada de la cepa, alertando de inmediato al Aula de Viticultura a través del correo api@montillamoriles.es o en el teléfono 680 216 567. Una vez verificada la infección, el Aula de Viticultura del Consejo Regulador da la voz de alarma y, en caso de que sea necesario los viticultores pueden empezar a aplicar los tratamientos correspondientes.

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