50 ANIVERSARIO

La Universidad de verano

A primeros de los 90 del pasado siglo, la Universidad de Córdoba iniciaba sus cursos de verano, con los que la institución universitaria se abría a la provincia y ofrecía una oferta formativa complementaria a sus estudiantes

Estudiantes 8 Miles de estudiantes han pasado por la Universidad de Verano de la Universidad de Córdoba en sus más de 20 años de historia. | JUAN MANUEL VACAS

Estudiantes 8 Miles de estudiantes han pasado por la Universidad de Verano de la Universidad de Córdoba en sus más de 20 años de historia. | JUAN MANUEL VACAS / LUCÍA ABAD

El 15 de julio de 1983 se abrían en el Ayuntamiento de Priego los primeros cursos de verano de la Universidad de Córdoba con la presencia de los entonces consejero de Educación, Manuel Gracias Navarro, rector de la UCO, José Peña, y alcalde de la localidad prieguense, Pedro Sobrados. Este curso sería el prólogo de la Universidad de verano que, en la década de los 90 del pasado siglo y en la primera década de este siglo XXI, alcanzaría un gran desarrollo con tres propuestas: los seminarios Fons Mellaria de Fuente Obejuna, los Seminarios Universitarios de Lucena y Corduba, que compartía sede en Córdoba y otros municipios de la provincia.

Con los cursos de verano la UCO no solo ofrecía una formación complementaria a su alumnado y a profesionales de las distintas ramas del saber. Se constituían como un foro de debate, de formación y de reflexión pero también eran una oportunidad para abrir la Universidad a la provincia, ya que la mayor parte de estas iniciativas se desarrollaron en colaboración con los ayuntamientos de las distintas localidades donde tuvieron lugar. El que fue director de los cursos de verano Corduba, Miguel Moreno, describía el objetivo de la Universidad de verano en una entrevista publicada en CÓRDOBA en 2012: «Tenemos una Universidad muy bien situada en los rankings y, sin embargo, la ciudadanía no es consciente de lo que tenemos. Contamos con unos grupos de investigación extraordinarios, excelentes profesores, excelentes investigadores, y la ciudadanía no los conoce. Queremos convencer a todo el mundo de la necesidad que tenemos de formación, por eso, los cursos no solo van dirigidos al universitario sino a la ciudadanía en general».

Fons Mellaria

A finales de los años 80, el Ayuntamiento de Fuente Obejuna puso en marcha unos cursos de verano en colaboración con la Diputación de Córdoba. En 1991, el entonces alcalde mellariense, Pedro Fernández, firmó un convenio con el entonces rector de la Universidad de Córdoba, Amador Jover, para que la UCO formara parte también del proyecto. Nacían así los Seminarios Fons Mellaria que se desarrollaban durante dos semanas en julio y llegaron a contar con 400 alumnos procedentes de toda España.

Los cursos de economía y arqueología eran muy demandados. El último incluía visitas a yacimientos como Masatrigo o La Loba y era tradicional la «fiesta romana», con la que finalizaba el seminario, al igual que las cenas rurales y verbenas que, rotando, tenían lugar en cada una de las aldeas de Fuente Obejuna.

Personalidades del mundo de la política o el periodismo pasaron por los cursos de verano

Además de un alto nivel académico, las actividades paralelas abarcaban cine, teatro, exposiciones, presentaciones de libros y conferencias impartidas por políticos o periodistas de primer orden. Por Fuente Obejuna pasaron Enrique Curiel, Carmen Calvo, Teófila Martínez, Pedro Pacheco, Joaquín Arozamena, Luis Carandell o el que fue colaborador de este periódico Tico Medina.

El ex rector de la UCO José Manuel Roldán y el actual rector, José Carlos Gómez Villamandos, fueron coordinadores de los seminarios mellarienses. 

Seminarios de Lucena

En julio de 1995 dieron comienzo en Lucena los cursos que serían germen de los Seminarios Universitarios de Lucena (SUL), que echaron a andar en 1997 organizados por la heredera de la Fundación Universidad-Empresa, la Fundación para el Desarrollo de la Provincia de Córdoba, Fundecor.

Por los cursos lucentinos pasaron en sus 19 ediciones más de 10.000 estudiantes de la UCO y casi 80 docentes que impartían cursos de ampliación de las mismas materias que impartían. 

La Universidad de verano también era fuente de empleo en las localidades donde se desarrollaba

Entre los cursos más demandados en los SUL, los de primeros auxilios y socorrismo y lengua de signos se convirtieron en unos clásicos a los que se unieron una gran variedad de cursos entre los que despertaban gran interés los relacionados con la informática, la educación y la arqueología, así como los relacionados con la representación estudiantil. 

Corduba

En el año 2000 arrancaba la Universidad de verano Corduba, que aunque tenía como sede principal Córdoba, desarrollaba las acciones formativas en distintas localidades como Baena, Cabra, Pozoblanco o Villanueva de Córdoba, por mencionar algunas.

Como los Seminarios de Lucena y Fons Mellaria, Corduba se caracterizó por la calidad de la formación y su actualidad. En ellos se abordaron cuestiones que siguen siendo analizadas hoy como el cambio climático, los conflictos internacionales, la protección de datos o la seguridad alimentaria. Pero además, abrieron sus puertas a propuestas como la creación de series para televisión o internet o guiones para cine.

Los cursos de verano superaban la vertiente formativa y se convirtieron en fuente de empleo para las localidades donde se realizaban, ya que los matriculados se alojaban en establecimientos de las localidades donde se impartían y las comidas se contrataban a empresarios de restaurantes de los pueblos.

Ninguno de estos programas existe ya -la última edición de la Universidad de Verano se celebró en 2014-. La puesta en marcha del sistema de créditos que establecía el Plan Bolonia los debilitó hasta su extinción. Lo que sí perdura son muchas de las amistades forjadas en aquellos días estivales.