OBITUARIO

Fallece a los 89 años Pedro Cubeiro, socio fundador de Tanatorios de Córdoba

Pedro Cubeiro.

Pedro Cubeiro. / CÓRDOBA

Rafael Castro

Rafael Castro

Ha fallecido a los 89 años de edad Pedro Cubeiro Vázquez, socio fundador de Tanatorios de Córdoba y agente afecto representante de seguros Ocaso en Córdoba. Nacido en La Coruña el 9 de abril de 1932, estudió Maestría Mercantil en la Escuela de San Juan Bosco de Sevilla. Era el único varón de tres hermanos. Junto a sus otras dos hermanas, Ana y Josefina, cofundaron en 1992 Tanatorios de Córdoba, fruto de la fusión de varias funerarias. En los años cuarenta del siglo XX, su padre, Pedro Cubeiro Otero, creó en Córdoba una funeraria denominada Pompas Fúnebres La Nueva, y en los años cincuenta montó otro negocio denominado Establecimientos Ortega, dedicado a la venta de electrodomésticos, corsetería y gestión de seguros. Una vez que desapareció este negocio, montó la agencia de seguros Ocaso en la calle San Felipe, 7. De ahí se trasladaron en el año 1974 a un local en la plaza de Las Tendillas, hasta que en 2002 adquirieron un local en la calle Gondomar esquina con Las Tendillas, donde estuvieron hasta el 2009, momento en el que Pedro Cubeiro Vázquez se jubiló, cuando cumplió los 77 años.  

Pedro se casó con Isabel Borrego Moreno, con la que tuvo cinco hijos, María Isabel, Ana, Pedro, Rosa y Carmen, que continúan en el negocio. Sus hijos comentan que “mi padre era una persona responsable, estricta y quería tanto a sus empleados que eran como de la familia”. Fue como un padre y un maestro para su equipo, sabiendo trasladar su sabiduría y buen hacer a todos ellos, manteniendo un buen clima laboral. A Pedro le encantaba estar con su familia, era un enamorado de su esposa, que el año pasado ingresó en una residencia y él, por voluntad propia, decidió irse con ella hasta sus últimos días. Isabel era el amor de su vida. Por último, sus hijos aseguran que “nos ha inculcado educación, lealtad y muchos valores”. Pedro Cubeiro ha dejado a su familia un importante legado de amor, siendo un empresario ejemplar. Sus aficiones eran la caza y salir con sus amigos a cenar, sobre todo en verano. Se marcha una persona noble, amante de los suyos y un emprendedor nato.