La organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) advirtió ayer de que el brote de ébola avanza más rápido que los esfuerzos para detenerlo y que llevará unos seis meses controlarlo.

"En los próximos seis meses deberíamos poner bajo control la epidemia. Esta es mi intuición", declaró la presidenta de MSF, Joanne Liu, en una rueda de prensa celebrada en Ginebra ayer, tras regresar de un viaje de diez días a la región afectada. Sostuvo que la clave es estabilizar la situación en Liberia, país donde el número de muertes se ha acelerado en los últimos días, para poder contener el brote en el resto de Africa Occidental.

"Nunca habíamos visto esto. Se necesita una nueva estrategia porque el ébola no está confinado a unas cuantas aldeas, sino que se propaga en una ciudad de 1,3 millones de habitantes como Monrovia (capital de Liberia)", declaró la responsable de MSF.

Al describir lo que observó durante su viaje, Liu dijo que hay un clima de miedo, como "en tiempos de guerra" en la región. Y consideró que la Organización Mundial de la Salud (OMS) tardó demasiado en declarar esta situación como una emergencia de salud pública internacional.