Kiosco

Diario Córdoba

Marisol Salcedo

ESCENARIO

Marisol Salcedo

Catavinos

Mi prima Magdalena, que nació en Soria, pero vive en Guadalajara, colecciona catavinos; por eso todos los años le regalo dos de la Cata del Vino de Montilla-Moriles -entre el 20 y el 24 de abril- uno para ella y otro para su marido. Hasta hace poco tiempo tuvo la colección completa, pero celebró una fiesta en su casa, y una amiga metomentodo, sin encomendarse a Dios ni al diablo, colocó todos los catavinos en el lavavajillas y seleccionó un programa largo con la sana intención de dejarlos limpios como el jaspe. Para qué quieren que les detalle el estropicio; sólo unos cuantos se salvaron de la quema, y nunca mejor dicho de la quema porque, al parecer, el agua estaba casi hirviendo. Y es que el refinamiento no depende de la geografía. O sí.

Nosotros, Córdoba y su provincia, ya hemos iniciado la temporada de catas: el pasado lunes, en el Real Círculo de la Amistad, fue la presentación de los Vinos Nuevos 2021, Moriles + Montilla, organizada por bodegas, lagares y cooperativas del proyecto Vino en Rama. Los días 1, 2 y 3 de abril, en su recinto ferial, tendrá lugar la VIII Feria del Vino de Tinaja de Montalbán, que lleva añadida la Feria de Gastronomía de la localidad. Y el día 1, en las antiguas bodegas del Restaurante Casa Palacio Bandolero, se celebrará el XXVIII Concurso Ibérico (España y Portugal) de Vinos Premios Mezquita, uno de los más antiguos y prestigiosos de España, organizado por el Aula del Vino. Ya me dirán ustedes si vamos a tener que limpiar catavinos, así que ahí van algunos consejos.

Los catavinos y, en general, cualquier copa, deben lavarse a mano y con agua tibia, preferentemente por inmersión, frotando con los dedos el borde para eliminar las huellas de lápiz de labios o las de otro elemento graso. En el mercado hay algún detergente específico para cristalerías que en una ocasión me regalaron: una gota en cada catavino, un enjuague bajo el grifo y secado al aire. Los resultados fueron óptimos: aparte del brillo, no dejó ni rastro de olor, aspecto muy interesante cuando se trata de un recipiente destinado a contener vino. Por eso el enjuague a fondo es fundamental. El secado debe hacerse colgándolos boca abajo o, sobre una superficie, de pie; nunca boca abajo. Si se utiliza un paño, hay que comprobar que no desprende pelusas; y, por las consecuencias que ya hemos visto, no se debe usar lavavajillas o, por lo menos, escoger un programa de agua fría. El refinamiento, ya saben.

* Escritora. Académica.

Compartir el artículo

stats