+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario Córdoba:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

Las cámaras de vigilancia de varias calles del centro se suspenden por ahora

La medida fue tomada por el Pleno del Ayuntamiento y tiene en cuenta la situación creada por el covid-19

 

Una de las calles donde están previstas las cámaras de vigilancia. - J.A.F.

JUAN A. FERNÁNDEZ LUCENA
22/10/2020

El Pleno del Ayuntamiento ha aprobado la suspensión la entrada en vigor de la ordenanza que regulará el funcionamiento de las cámaras de vigilancia en diferentes calles del centro histórico. Esta ordenanza se aprobó en el Pleno de febrero de este año y estipulaba un plazo de seis meses, una vez aprobada definitivamente la ordenanza, para que la ciudadanía que se viera afectada por estas zonas o áreas de tráfico limitado pudiera solicitar las correspondientes autorizaciones para poder circular por esas calles que se cerrarán al tráfico. La aprobación definitiva de la ordenanza se publicó en el BOP el 31 de julio pasado, de modo que ahí debía empezar a correr ese plazo de 6 meses. Debido a la situación sanitaria, el Ayuntamiento entiende que no es el mejor momento para la apertura del plazo de presentación de solicitudes y documentación, dada de la aglomeración que pudiera suponer en el registro físico municipal.

El Pleno, por unanimidad, modifica así el plazo de 6 meses previsto, estableciendo en su lugar un plazo indefinido condicionado a la declaración de la finalización de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el covid-19.

En el capítulo de información municipal cabe destacar también que la Concejalía de Participación Ciudadana ha puesto en marcha una oficina de asesoramiento para la obtención del certificado digital con el objetivo de afianzar la relación de la ciudadanía con las instituciones públicas desde las sedes electrónicas y sitios web. Este proyecto, titulado Punto Certificado, es una apuesta del Ayuntamiento por ayudar y mejorar la conectividad de los usuarios con las entidades y administraciones públicas y crear una cultura digital que corrija las brechas tecnológica y generacional.

El certificado digital se ha convertido en la base para otorgar un servicio público a todas las personas que tienen el derecho de acceder, con unas mínimas condiciones de seguridad y confianza, a cualquier portal administrativo, de ahí que la situación de pandemia sanitaria de los últimos meses haya generalizado, aún más si cabe, su uso.