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Diario Córdoba

Día internacional de los Museos

El arqueólogo Fernando Quesada Sanz dona un fondo bibliográfico de unos mil ejemplares al Museo Arqueológico municipal de Cabra

Se espera que la apertura al público del Cerro de la Merced tenga lugar a finales de este año

Antonio Moreno, Francisco Casas y Fernando Quesada. J. MORENO

El compromiso personal adquirido desde el año 2012 con los egabrenses y con el patrimonio arqueológico y cultural de Cabra de Fernando Quesada Sanz, catedrático de Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid y director del proyecto que desde entonces se viene realizando por el consistorio en el yacimiento arqueológico íbero del Cerro de la Merced, quedó puesto de manifiesto en el Museo Arqueológico Municipal con la presentación del fondo bibliográfico que ha donado a éste y que titulado con su nombre, está compuesto por una primera donación de 946 ejemplares en su mayoría centrados en la prehistoria y en el mundo antiguo y clásico entre otra serie de temáticas, que entre monografías, revistas, series periódicas científicas y libros entre otra serie de materiales gráficos y audiovisuales procedentes en algunos casos de distintas distintos organismos públicos, museos, instituciones culturales, editoriales y universidades no sólo españolas sino también europeas entre otras, forman parte de su biblioteca personal conformada por más de 12.000 títulos.

Así lo puso de manifiesto el propio Quesada junto al delegado municipal de Patrimonio, Francisco Casas, y el director del Museo Arqueológico municipal, Antonio Moreno, en la apertura de la programación que a lo largo de estos días tienen lugar en ese espacio, con motivo de la celebración el miércoles 18 de mayo, del Día Internacional de los Museos, anunciando que próximamente hará de nuevo otra donación de unos mil ejemplares y que mientras se le habilita un sección en el museo, este fondo se encuentra adscrito en la Biblioteca Pública Municipal Juan Soca, ubicada en su planta superior en la Casa de la Cultura.

Tras la presentación del fondo bibliográfico Fernando Quesada Sanz, dando cumplimiento al convenio que el arqueólogo firmó con el Consistorio en mayo del 2019 para proceder a esta donación, éste pronunció una conferencia que bajo el título El Cerro de la Merced: musealización, patrimonio egabrense y difusión, en la que hizo un repaso al trabajo que se ha venido realizando desde el mencionado año a través de distintas campañas arqueológicas para su puesta en valor y que antes de fin de año se espera su apertura al público y para lo que en estos días van a dar comienzo las obras para permitir su accesibilidad como anunciaba Casas.

Una labor de excavación arqueológica que está llegando a su término con los trabajos mencionados de accesibilidad y de restauración gracias a una inversión que supera los 142.000 euros en el marco del programa estatal de Fomento de la Investigación Científica y Técnica de Excelencia con el proyecto Ciudades y complejos aristocráticos ibéricos en la conquista romana de la Alta Andalucía. Nuevas perspectivas y programa de puesta en valor (Cerro de la Cruz de Almedinilla y Cerro de la Merced de Cabra) y que no concluirá con el fin de los trabajos propios de excavación, sino que la investigación continuará al menos hasta el año 2024, gracias al convenio que el Ayuntamiento de Cabra tiene firmado con la Universidad Autónoma de Madrid.

Una labor realizada en estos años bajo la coordinación del consistorio, el equipo de investigación de la Universidad Autónoma de Madrid y la Junta de Andalucía que se espera que sea recompensada con la declaración del yacimiento del Cerro de la Merced como Bien de Interés Cultural y para lo que el propio Quesada ya hace unos meses entregó en la delegación territorial de la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico la documentación correspondiente para tal fin.

Gran exponente de la cultura ibérica

La importancia de la excavación en el complejo palacial íbero del Cerro de la Merced, para cuya puesta en valor viene trabajando un equipo multidisciplinar de la Universidad Autónoma de Madrid bajo la dirección de Quesada, uno de los máximos exponentes de la cultura ibérica de toda Europa, permitirá conocer en profundidad lo que atesoran los algo más de 400 metros cuadrados en planta, que, con varias terrazas y niveles arqueológicos, se remonta al menos al siglo IV antes de Cristo. Precisamente para preservar su conservación, el Ayuntamiento de Cabra instaló una gran cubierta junto a la consolidación y restauración de muros y zanjas y colocó pasarelas y señalética para las visitas.

Los trabajos realizados en estos años han permitido, entre otros conocimientos, que a lo largo de los siglos hubo una ocupación humana prolongada de la cima del cerro desde el Neolítico y donde, tras una primera fase de la Edad del Bronce, se produjo la construcción de un gran recinto fortificado en época ibérica –siglos II y I a.C.- y que, tras una destrucción intencionada, todavía se reutilizaron sus ruinas durante un breve espacio de tiempo antes de su abandono definitivo, probablemente antes de mediados del siglo I a.C., aunque unos siglos después la cima volvería de nuevo a ser ocupada por una modesta construcción islámica de época emiral de los siglos IX-X.

También la excavación ha permitido atestiguar la existencia de grandes muros que alcanzan incluso hasta cuatro metros de grosor, algo inusual en las murallas ibéricas e incluso romanas, confirmándose con casi total seguridad que el espacio albergaría dos plantas, además del hallazgo de ánforas dedicadas a almacenar principalmente aceite y grano, molinos harineros, pesas de telar y fusayolas; mientras que en el plano militar, puntas de lanza, una manilla de escudo y fíbulas, entre otra serie de elementos.

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