ENTREVISTA | Carlos Arias Decano del Colegio de la Abogacía de Córdoba

«Este año han cerrado muchos despachos de abogados»

Carlos Arias, decano del Colegio de la Abogacía de Córdoba, en la puerta de la sede de la institución.

Carlos Arias, decano del Colegio de la Abogacía de Córdoba, en la puerta de la sede de la institución. / A. J. GONZÁLEZ

Pilar Cobos

Pilar Cobos

José Carlos Arias, decano del Colegio de la Abogacía de Córdoba, destaca el perjuicio que las huelgas de letrados de la Administración de Justicia y de otros funcionarios han ocasionado en 2023 a estos profesionales. En este sentido, confía en que el nuevo Gobierno de España dialogue con los funcionarios que hace meses suspendieron su huelga con motivo de la convocatoria electoral, ya que un nuevo parón «sería ya el hachazo mortal para todo el mundo», previene. De otro lado, aplaude la subida de precios de la justicia gratuita en Andalucía y espera que este sea un primer paso para la mejora de sus retribuciones.

Parece que una de las principales novedades de la Junta de Andalucía en justicia gratuita es la actualización de los precios que perciben los abogados. 

Efectivamente, ya empezamos con las guardias. Algo hemos conseguido después de tantas negociaciones. Se han incrementado un poco, no son precios de actualidad por así decirlo, sino que llevaban mucho tiempo sin subirse y se ha ido subiendo un poco. Nuestra idea es poner las bases para que todos los años se vaya produciendo una cierta actualización acorde con el servicio que se está prestando, para dignificar un poco más el importe. 

¿Este año ha sido duro para los abogados debido a las huelgas de los letrados de la Administración de Justicia y de otros funcionarios? 

Este año ha sido tan duro que han cerrado muchos despachos. Cualquier actividad que paralice seis meses, sin facturar nada, me dice lo que hay. Se han mantenido un poco los medianos, porque los fuertes tienen gastos muy grandes y los chicos no tienen músculo para aguantarlo. De hecho, los despachos que tenemos en el Colegio para ser utilizados por los colegiados estaban todo el tiempo ocupados. El año es terrible. 

Carlos Arias, decano del Colegio de la Abogacía de Córdoba.

Carlos Arias, decano del Colegio de la Abogacía de Córdoba. / A. J. GONZÁLEZ

¿Tienen estimación del número de despachos cerrados en Córdoba?

No le puedo decir, muchos los han cerrado y otros muchos no los han cerrado, pero algunos se han ido a despachos compartidos y a sus casas. Me consta que mucha gente lo ha hecho.

Han sido dos huelgas seguidas, que han durado varios meses. 

Ojo, y el problema que tenemos es que la huelga de funcionarios se suspendió, no es que se desconvocara definitivamente. Como hubo convocatoria de elecciones y ya no tenían interlocutor, dijeron vamos a ver el nuevo Gobierno que venga qué nos dice. Ya se está oyendo runrún de motores diciendo que ya hay Gobierno, hay ministro y que ellos quieren negociar. Y que lo mismo que la desconvocaron, la vuelven a convocar. Ojalá eso no pase, porque sería ya el hachazo mortal para todo el mundo. Espero y deseo de verdad que se sienten y que los escuchen, que lleguen a un acuerdo y que por favor se sienten a negociar como hace todo el mundo. No nos podemos permitir una nueva huelga, porque entonces ya la Justicia se va al garete. 

"No es tolerable que tenga un juicio de violencia de género para 2025"

¿Se está percibiendo un aumento de la litigiosidad por la situación económica?

Hay sectores donde sí, porque hay muchos impagos, empresas con concursos, también concursos familiares, desahucios, reclamaciones de cantidad, cláusulas abusivas... La litigiosidad va en aumento. Precisamente, uno de los objetivos que se ha propuesto la Consejería es la mediación, a ver si por ahí se quita trabajo de los juzgados y se solucionan extrajudicialmente problemas, porque el ritmo es tremendo. Pero es que hoy en día la ciudadanía conoce sus derechos y los reclama en los juzgados. Seguimos teniendo sistemas muy antiguos. Se viene pidiendo un pacto nacional por la Justicia en el que intervenga todo el mundo, mientras que no se haga, es un desmadre. Los seis meses de huelga no han supuesto seis meses de retraso, sino un año. No es tolerable que tenga un juicio de violencia de género para 2025, que después nos rasgamos las vestiduras.  

Carlos Arias, el decano del Colegio de la Abogacía de Córdoba.

Carlos Arias, el decano del Colegio de la Abogacía de Córdoba. / A. J. GONZÁLEZ

¿Ha sido buena idea incluir la mediación en el servicio de justicia gratuita? 

Claro, todo lo que sea quitar del juzgado y adelantar procedimientos, bienvenido sea. Es un esfuerzo que está haciendo la Consejería, pero no todo es mediable, desgraciadamente.  

Parece que se mantiene el mito de que el turno de oficio es realizado por abogados principiantes, cuando hay profesionales de prestigio que también participan. 

Es una falacia. Yo no soy de prestigio, pero estoy en el turno de oficio. El turno de oficio sigue siendo obligatorio, pero como hay más oferta que demanda, no hay ningún problema. Las personas tienen derecho a un abogado. En turnos especiales como violencia de género, menores, extranjería y penitenciario estamos dando formación específica. Los abogados saben lo que hacen. 

"Los delitos han subido, pero también en las épocas de más necesidad los delitos económicos se dan mucho"

 Desde su experiencia, ¿observa que se esté incrementando algún delito? 

Hay mucho de menores. En Penal, por ejemplo, hay muchos abusos sexuales, se está dando bastante incremento en ese tipo de delitos. Los delitos informáticos están a la orden del día: estafas, usurpaciones de identidad, acosos. Después, están los de siempre, las cláusulas abusivas, que prácticamente todo el que tiene hipoteca tiene puesto un pleito. Violencia tiene una curva, desgraciadamente, ascendente, y lo demás se va manteniendo. Es verdad que los delitos han subido, pero también en las épocas de más necesidad los delitos económicos se dan mucho. En menores están subiendo mucho. Los delitos cometidos por menores y contra menores en abusos, muchos. Agresiones sexuales. Con la ley nueva, conductas que antes podían pasar más desapercibidas ahora son más graves y eso hace que se vean más en los despachos.