PROCESO DE ÁQABA

Córdoba continúa siendo símbolo de encuentro entre culturas

España elige la ciudad como sede de la reunión del proceso de Áqaba por su pasado como lugar de convivencia de musulmanes, judíos y cristianos

Cordobeses y turistas se congregan en la calle para saludar a Felipe VI

Fotto de autoridades en los jardines del Alcázar de los Reyes Cristianos.

Fotto de autoridades en los jardines del Alcázar de los Reyes Cristianos. / FRANCISCO GONZÁLEZ

Pilar Cobos

Pilar Cobos

Córdoba continúa siendo un símbolo de la convivencia de cristianos, judíos y musulmanes, y por esto el Gobierno de España la ha elegido como sede del encuentro del Proceso de Áqaba, que se celebrará este martes en el Palacio de la Merced con objeto de abordar la pacificación de Oriente Próximo. Justamente, fue este simbolismo el que llevó ayer a Felipe VI de España y Abdalá II de Jordania a visitar, junto a otros jefes de Estado y diplomáticos, la Mezquita Catedral. Lo hicieron después de la cena de gala que el Rey de España ofreció en el Alcázar de los Reyes Cristianos.

El rey Felipe VI, acompañado por Antonio Ruiz, José María Bellido y Abdalá II, recorre la calle Torrijos junto a otros jefes de Estado y diplomáticos para visitar la Mezquita-Catedral.

El rey Felipe VI, acompañado por Antonio Ruiz, José María Bellido y Abdalá II, recorre la calle Torrijos junto a otros jefes de Estado y diplomáticos para visitar la Mezquita-Catedral. / pilar cobos

En el templo, en la puerta de Deanes, les recibieron el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández; el deán presidente del Cabildo, Joaquín Alberto Nieva, y los canónigos Agustín Moreno, Jesús Poyato y Fernando Cruz Conde. El grupo posó para los medios de comunicación en el Patio de los Naranjos y accedió a la Mezquita Catedral por la puerta de Las Palmas, donde un buen número de personas se detuvo para fotografiar los arcos del interior del edificio. Estaba previsto que el arquitecto conservador del monumento, Gabriel Ruiz Cabrero, explicara a los asistentes la evolución de este templo. El recorrido duró en torno a media hora.

Grupos de personas esperan la llegada de Felipe VI junto a la Puerta del Puente.

Grupos de personas esperan la llegada de Felipe VI junto a la Puerta del Puente. / pilar cobos

Aclamado en la calle

En su paseo hasta el monumento, el Rey de España estaba siendo esperado por grupos de cordobeses y visitantes en Campo Santo de los Mártires, junto al Triunfo de San Rafael y también en las proximidades de la Puerta de Deanes, en la calle Torrijos, donde se reunió en torno a un centenar de personas. La finalidad de esta visita oficial, en la que se abordarán cuestiones de inteligencia y lucha contra el terrorismo (la directora del Centro Nacional de Inteligencia, Esperanza Casteleiro, fue una de las primeras autoridades en llegar al Alcázar), quizá le han otorgado un perfil menos popular y esto ha podido influir en una menor afluencia de público para ver al monarca.

Comensales de un restaurante aguardan en la puerta para ver al Rey de España.

Comensales de un restaurante aguardan en la puerta para ver al Rey de España. / pilar cobos

En cualquier caso, un fuerte dispositivo de seguridad impidió a los cordobeses y turistas que esperaban en la vía pública acercarse a Felipe VI, aunque finalmente, como ha ocurrido en otras visitas a Córdoba, este se aproximó a los ciudadanos para saludarles.

El encuentro tuvo lugar a la salida de la Mezquita Catedral, en un paseo a pie por la calle Torrijos, antes de que el Rey se desviase por una esquina para desaparecer del foco público. Felipe VI fue aclamado en las inmediaciones de la Puerta de Deanes por las personas que estaban esperando la oportunidad de verle, que utilizaron sus teléfonos móviles para grabar unas imágenes.

«¡Voy yo y le digo Juan Carlos!», comentó uno de los presentes. En la primera fila se encontraban Carmen María Rojas y Rosario Hernández, sobrina y tía, vecinas del Polígono del Guadalquivir. La primera afirmó que le gusta el monarca, definiéndole como «muy campechano», mientras que la segunda admitió que también había acudido para ver a las reinas Letizia y Rania de Jordania, que sin embargo no asistieron a la visita.

Más de dos horas para ver a Felipe VI

A Eva García, de Castellón, la noticia de la llegada del Rey le sorprendió cuando se encontraba en la Mezquita-Catedral y no dudó en esperar más de dos horas en la calle para verlo por primera vez en persona. Una de las asistentes esquivó las cámaras de los medios de comunicación reconociendo que ayer por la tarde había faltado al trabajo y había dicho que no acudiría a ver al Rey, mientras que la argentina afincada en Córdoba Natividad Hidalgo opinó que «si en Argentina tuviéramos rey, al país le iría mejor económicamente».

María del Carmen Sánchez, vecina del Campo de la Verdad, propuso a su amiga acercarse a la Mezquita cuando supo que Felipe VI viajaba a Córdoba y entre los reunidos en la Puerta de Deanes también estuvieron Eutimio Martínez, de Elche, y la pareja formada por Andrés Moranoy María Eugenia García, a quienes hizo ilusión llevarse este recuerdo de la ciudad.

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