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Diario Córdoba

Huelga de transportistas

Pescaderías de Córdoba: tortas, precios altos y días duros

Las pescaderías de Córdoba recuperan su actividad y se abastecen con cierta normalidad tras pasar los peores momentos del paro en el transporte de mercancías

Venta de pescado con normalidad en uno de los puestos del mercado de Ciudad Jardín.

Cuando se levantaba, lo primero que hacía era poner las noticias. Ver cómo la situación se recrudecía hacía más complicada la espera. Su trabajo ha dependido en las últimas semanas de un mensaje. Y lo habitual era recibir una negativa de los mayoristas: "No hemos salido". Así cuenta David, de Pescadería Morales, lo vivido en las últimas semanas a causa de la huelga de transportistas. Graves problemas de abastecimiento que han mantenido a este y otros muchos pescaderos de Córdoba alejados de sus puntos de venta y con la constante incertidumbre en el día a día. Ahora, tras un restablecimiento de la llegada de género, atiende por fin en el mercado municipal de La Corredera.

Como David, la mayoría de vendedores han abierto este martes con normalidad sus establecimientos. Según el delegado de Mercados, Antonio Álvarez, 20 de 25 puestos han mantenido durante esta jornada la actividad. Las paradas temporales en los caladeros andaluces tampoco han supuesto un problema a la hora de hacerse con productos, pero sí que ha dificultado la adquisición de pescado de origen andaluz. A pesar de todo, la situación viene mejorando desde la última semana. Este martes, según Álvarez, la entrada de género en Mercacórdoba se ha situado en torno al 80%. Todos los mayoristas, además, han recuperado la actividad.

La solución llegó, como cuenta David Morales, cuando la Guardia Civil comenzó a escoltar a los camiones que debían llegar a la capital. Desde ese momento, la lista de productos disponibles empezó a ampliarse. Ahora, aunque se mantenga el paro de la pesca en Andalucía, este pescadero asegura que pueden conseguir la mercancía necesaria porque no dependen solo del producto regional.

"Yo suelo trabajar más el pescado andaluz, pero, si no hay, tengo que coger de otros sitios", explica este profesional. Una buena parte sigue siendo de origen nacional (de Cataluña, de Valencia o del Cantábrico). Para que se produjera desabastecimiento, además de ponerse todos de acuerdo en el cese de la actividad, tendría que dejar de entrar pescado de otros países como Portugal o Marruecos. Por lo tanto, a David no le preocupa este problema. En el mismo sentido, José López, al cargo de Pescadería Maribel en el mercado del Marrubial, señala que entra mucho género de importación, de países como Italia, Estados Unidos o Noruega.

Gama de productos limitada

José López no niega que ahora estemos comiendo tortas, pero "a falta de pan, buenas son...". Si antes ofrecía un abanico de 100 productos marinos, ahora dispone de 50. Pero lo básico está, "los otros son adicionales", apunta el pescadero. "La gente viene a buscar el producto nacional", comenta. Ante la dificultad para conseguirlo, él lo tiene claro: "El pan falta por entrar, pero si hay tortas nos apañamos". Este pescadero, como cuenta, ha sido de los pocos que han mantenido abierto su establecimiento algunos días en las semanas previas. Durante estas últimas jornadas, a diferencia de las primeras de huelga, ha aumentado la gama de productos. Por entonces, tenía que apañarse con lo que había. Si faltaba bacaladilla fresca, vendía filete de esta.

Actualmente, con el paro en los caladeros cercanos, lo que falta es "boquerón, bacaladilla, calamar o sardina" del sur, según indica López. En el puesto de al lado, Fran, que regenta la Pescadería Fran 29-30, centra las carencias principalmente en las sardinas. En su caso, se para a observar las etiquetas de todos los productos que ofrece y el origen resulta bastante variado. Para él, donde de verdad se notan todos estos problemas recientes es en los precios. En general, han subido. "Los boquerones, que suelen estar en 5 euros el kilo, han llegado a estar a 10 euros", explica.

Venta de pescado en un mercado municipal cordobés. A.J. GONZÁLEZ

Lo peor ha pasado

"¿Tú sabes lo que es no saber cuándo vasa a poder ir a trabajar?", pregunta retóricamente David Morales. Que la situación ha sido difícil, ninguno de los pescaderos consultados lo niega. En muchas ocasiones, todo ha dependido de la capacidad para encontrar género y del bolsillo de cada uno. Hay quienes han podido abrir más y quienes lo han hecho menos. Pero todos han registrado pérdidas. "El día que no trabajo es un día que no entra dinero en mi casa", cuenta Morales.

En los primeros días de la huelga de transportistas, la mayoría de los pescaderos de Córdoba tuvieron que echar el cierre. La mercancía no llegaba desde los lugares de origen. En los mercados municipales, los pasillos del pescado permanecieron durante días a oscuras. Este martes, la actividad y el pescado han vuelto, por fin, a manos de los pescaderos cordobeses, que han notado más que nadie el paro del transporte de mercancías.

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