La primera familia de refugiados ucranianos ha llegado esta tarde a Córdoba. Cansados, después de varios días de viaje y tras escapar del horror de la guerra en su país tras la invasión rusa, los recién llegados tenían, como es lógico, mucha necesidad de sentirse seguros y descansar. En concreto, han llegado una abuela, la madre y un hijo, además de la mascota de la familia. A estos primeros refugiados, que han llegado  vía Milán, los acogerá una familia de compatriotas ucranianos que llevan varios años residiendo en Córdoba y que aportan así su granito de arena en esta crisis humanitaria. 

Esta familia procede de Lutsk, capital de la óblast de Volinia, al noroeste de Ucrania, y cerca de las fronteras con Polonia y Bielorrusia. El viaje lo han hecho en un coche vía Milán y Barcelona.

La primera familia de ucranianos refugiados que ha llegado a Córdoba. CÓRDOBA

De forma paralela, las administraciones trabajan para coordinar la llegada de más refugiados, no de manera particular como lo han hecho los primeros refugiados en pisar suelo cordobés, si no de manera organizada por el Gobierno de España. Por ahora, la Subdelegación del Gobierno en Córdoba no conoce aún el número de refugiados ucranianos que pueden llegar a la provincia huyendo de la guerra en su país. La subdelegada del Gobierno, Rafaela Valenzuela, considera que es prematuro saber cuál será el cupo y cuándo llegarán esos refugiados.

A fecha de hoy, la Subdelegación solo tenía constancia de que a Córdoba iban a llegar de forma inminente «6 o 7 personas», dos familias, desde Ucrania pero que lo habían hecho a título individual, porque tienen lazos familiares o de amistad con alguien aquí. «Institucionalmente no se ha producido ningún acogimiento», indicó esta mañana Rafi Valenzuela.

Respecto al número de refugiados ucranianos que pudieran llegar a España en las próximas semanas, la subdelegada ha indicado que aún no se conoce cuál será esa cuota y que lo que ahora toca es que el Gobierno se reúna con las comunidades autónomas para organizar esa acogida “de manera ordenada”. De momento, el grueso de las personas que huyen de Ucrania estos días se está concentrando como es lógico en los países limítrofes con Ucrania.

Que la burocracia no sea un obstáculo

Asimismo, Rafi Valenzuela espera que la normativa europea permita una acogida eficaz y que la burocracia no sea un impedimento para los refugiados cuando lleguen a sus nuevos países de destino y tengan acceso rápido a la educación y la escolarización de los menores, a la sanidad y, cuando se pueda, tengan acceso al mercado laboral. Por otro lado, la subdelegada ha informado de que la FEMP ha enviado cartas a los ayuntamientos españoles para que, como ha hecho el Ayuntamiento de Córdoba, muestren su disponibilidad a acoger a refugiados y que eso permita tener preparado un mapa con los recursos disponibles en el país.

Por último, Valenzuela ha recordado que aunque se articule esta acogida los ucranianos son personas libres y como tales tienen libertad para decidir dónde ir o hacerlo donde tengan más lazos familiares. También ha agradecido a los cordobeses “la ola de solidaridad” demostrada estos días.

El Ayuntamiento de Córdoba, a la espera

El Ayuntamiento de Córdoba espera directrices del Gobierno y que se vaya concretando en qué puede ser útil en esta crisis, mientras que algunos grupos, como Vox, han exigido al alcalde que se ponga ya en marcha. En el pleno del jueves se debatirá una moción que lleva precisamente el Partido Popular referida a la invasion de Ucrania en la que se denuncia la invasión, se reafirma el respeto de las naciones a preservar su integridad territorial, se muestra el apoyo de la ciudad a la OTAN y a la Unión Europea y se respaldan las actuaciones que lleve a cabo el Gobierno de España.