Los casos positivos de coronavirus relacionados con la cepa británica ya representan aproximadamente el 60% del total de todas las infecciones relativas a la pandemia en Córdoba, según han apuntado este martes fuentes de la Delegación de Salud. En las dos últimas semanas se ha triplicado el porcentaje de afectados a los que se la detectado la variante británica en la provincia, ya que concretamente el 12 de marzo el consejero de Salud y Familias, Jesús Aguirre, en un desayuno organizado por Diario CÓRDOBA, apuntaba que las infecciones con origen en la citada cepa apenas alcanzaban un 18% en Córdoba.

El pasado 3 de febrero se diagnosticó el primer caso de coronavirus por variante británica en Córdoba, a pesar de que mucho antes, desde finales de diciembre, ya se había introducido en Andalucía, en primer lugar, en las provincias de Granada y Málaga. Por otro lado, hasta este martes en Córdoba no se ha descubierto ningún caso de otras variantes que han surgido en Andalucía en las últimas semanas, en referencia a la cepa sudafricana o de Uganda.

De momento, la existencia mayoritaria de la variante británica en las detecciones de coronavirus en Córdoba no ha influido en una mayor mortalidad, ya que, según las mismas fuentes de Salud, aunque la cepa británica aparentemente es más contagiosa, no se ha demostrado que repercuta hasta estos momentos en unos mayores índices de defunciones. En el último mes, de 23 de febrero a 23 de marzo, que es cuando ha empezado a notarse más la expansión de esta cepa en Córdoba, en Córdoba han fallecido 76 personas por covid, mientras que justo en el periodo similar anterior, de 23 de enero a 23 de febrero, Salud contabilizó el triple de muertes por la pandemia, 216.

En cuanto a los contagios, por ahora no se ha notado un mayor incremento como el que hubo en los peores días de la tercera ola, después de las navidades. Entre el 23 de enero y 23 de febrero se contabilizaron en Córdoba 8.356 infecciones de covid-19, frente a las 2.041 que ha habido entre el 23 de febrero y 23 de marzo.

Además, ha coincidido con la expansión de esta cepa que para febrero ya se había completado la vacunación en las residencias de mayores y otros centros sociosanitarios, que era uno de los principales focos de contagio en aquellas fechas y que ahora se encuentran prácticamente ya libres del virus.