ENCUESTA DE PRECIOS DE LA JUNTA 2022

La falta de agua dispara en Córdoba el precio de las fincas con riego asegurado

La superficie con balsas o acceso a pozos legales llega hasta los 50.000 euros por hectárea de media

La subida del 8,4% del regadío contrasta con la caída por segundo año de viñedos y pastizales

Finca de regadío en la provincia de Córdoba.

Finca de regadío en la provincia de Córdoba. / Francisco González

David Jurado

David Jurado

Las tierras destinadas a labores de cultivo tiran del alza de los precios en el mercado de fincas rústicas en la provincia, donde las hectáreas de secano continúan sin remontar el vuelo. Así se desprende de los datos reflejados en la Encuesta de Precios de la Tierra referente a 2022 en la que se indica que la variabilidad en la evolución de los precios de los cultivos analizados en la provincia sitúa a las tierras de labores de regadío como la de mayor aumento, con un 8,4% más de valor por hectárea respecto a hace dos años. 

Estos datos indican que las tierras más valoradas continúan siendo aquellas dedicadas al cultivo del naranjo, a una media de 44.919 euros por hectárea, lo que supone un incremento del 4,8 por ciento, así como las plantaciones de olivar para transformación en riego, a una media de 36.997 euros la hectárea, o lo que es lo mismo, un 4,4 por ciento más cara que en 2021. 

El director técnico de Tecnitasa de Fincas Rústicas a nivel nacional, Luis López-Crespo, señaló a Diario CÓRDOBA que dentro de la subida de las tierras de regadío existen ciertas peculiaridades, como que las fincas tengan asegurada su dotación de agua. Esa es la principal diferencia puesto que es en este tipo de terrenos donde se concentran los precios más elevados. Es decir, las fincas que tengan garantizada la dotación de agua para riego o que cuenten con la presencia de balsas o manantiales subterráneos «son las más cotizadas porque son las que pueden asegurar el riego a largo plazo», apunta López-Crespo. 

El directivo de Tecnitasa añadió que, actualmente, «hay muchas fincas de regadío a la venta, pero con la sequía y los pantanos bajo mínimos, las fincas que garanticen una dotación son las únicas que están subiendo de precio».

La situación de sequía y una menor dotación de agua a los regantes de Córdoba por parte de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir aleja la posibilidad de invertir en tierras de regadío salvo «en aquellas zonas que tienen asegurada el agua y que no dependen de la Confederación para sacar adelante sus cultivos». Son estas fincas las que, según señala este tasador, han experimentado en los dos últimos años un notable incremento, «pagándose incluso por encima de los 50.000 euros por hectárea». 

Caída del secano

Otro de los motivos que explican la subida de las tierras de regadío es la presencia de los fondos de inversión, que se están haciendo con la propiedad de las tierras con más garantía de acceso al agua en situaciones de carencia. «El perfil inversor del agricultor ha cambiado por completo», afirma López-Crespo. «Ahora se quiere proteger al máximo la inversión y muy poca gente puede pujar por las tierras de regadío mas importantes de la provincia salvo que sea un fondo inversor». 

Al respecto indicó que los recortes de la PAC, la situación de incertidumbre por la sequía y la escalada de precios hace que ya no sea «el típico agricultor de toda la vida» el que esté tirando de las transacciones en el mercado de las tierras destinadas al cultivo, un papel que ocupan ahora los fondos de inversión.

En este sentido, el director técnico de Tecnitasa explicó que en lo que va de año se están produciendo muchas operaciones de compra-venta. «El mercado se está moviendo, hay mucha actividad», sentenció. Las tierras que concentran la actividad son las destinadas a plantar naranjos y olivar con su dotación de agua garantizada. 

En el lado negativo de la balanza está la caída del secano, que acumula otro año más de depreciación. Los mayores descensos se registraron en las tierras destinadas al cultivo del viñedo de transformación en secano (-5,5%) y los pastizales (-2,9%). 

Las tierras para el cultivo de olivar en secano también bajaron de precio en todas las provincias a excepción de Sevilla (+1,2%). En las principales provincias olivareras los precios medios estuvieron a 26.580 euros/ha de Córdoba y los 24.486 de Jaén. 

Precios en la zona media de Andalucía

Los precios que se pagan en Córdoba no son los más altos de Andalucía. Aunque tampoco se caracterizan por ser los más asequibles. El precio medio de la hectárea de suelo rústico de la provincia se sitúa en la tabla media de la región con sus 18.204 euros por hectárea. Este es el valor registrado el año pasado, según la encuesta de precios de la Junta, que detecta un ligero descenso en comparación con el valor medio de 2021 (-0,2%).

La provincia que se alza con el precio más elevado de Andalucía es Almería, donde se paga la hectárea a una media de 46.461 euros. El caso de esta provincia es particular debido a la escasez de tierras para cultivo y de agua para riego, por lo que la mayoría de suelo rústico se destina a cultivos protegidos bajo plástico, es decir, a invernaderos. Exceptuando la peculiaridad de Almería, la provincia que registra los precios más elevados para los cultivos de secano o regadío tradicionales es Jaén, donde en 2022 se pagó de media 25.235 euros por hectárea. Sevilla, con 20.411 euros de media se sitúa en tercera posición y en cuarta la provincia malagueña con 18.216 euros la hectárea. 

Por debajo de los precios de Córdoba están Cádiz (16.018 euros/ha), Huelva (14.319 euros/ha) y Granada (12.566 euros/ha). 

El precio medio general para Andalucía mostró en 2022 un leve ascenso que rompe la tendencia bajista de años anteriores, de la misma manera en el conjunto de España continúa la subida iniciada el año anterior. Respecto a 2021, la encuesta de precios indica que la subida fue del 0,8% en Andalucía, mismo ascenso que en el resto de España, alcanzándose los 19.934 euros/ha y los 10.263 euros/ha respectivamente.

El precio medio andaluz estuvo un 94,2 por ciento por encima del español. A nivel provincial destaca la subida de Almería del 8 por ciento, mientras que el mayor descenso se produjo en Jaén, de un 4,1%. Almería y Jaén siguen siendo las provincias donde más alto está el precio de las tierras, a una media de 46.461 euros/ha y 25.235 euros/ha respectivamente.