Como es habitual todos los años, en la costa andaluza ya se han visto medusas y se espera una mayor concentración en las provincias de Málaga y Granada. La presencia de medusas pueden hacer que las propias playas icen la bandera roja si el peligro de contacto es alto, ya que, aunque las medusas tienen una capacidad de movimiento limitada, pueden llegar a ser difíciles de ver y llegar a picarnos incluso muertas.

Las picaduras de medusa son frecuentes para todo aquel que acude a la playa y se da un baño en el mar. Pero, ¿por qué nuestro cuerpo reacciona así? ¿Cómo sé si me ha picado este invertebrado? A continuación, te contamos cuáles son sus causas y cuáles sus síntomas.

Causas

Los tentáculos de las medusas están dotados con unos aguijones microscópicos. A su vez, cada aguijón tiene un bulbo que contiene veneno y un tubo enrollado con puntas afiladas.

Cuando rozamos un tentáculo, los desencadenantes diminutos que hay en la superficie liberan los aguijones. El tubo penetra la piel y libera el veneno. Este afecta la zona de contacto cercana y es posible que ingrese en el torrente sanguíneo.

Síntomas

Los síntomas más comunes de las picaduras de medusa son los siguientes:

  • Ardor y hormigueo.
  • Marcas rojas, marrones o moradas en la piel.
  • Picazón.
  • Hinchazón.
  • Dolor pulsátil que se extiende hacia arriba, en una pierna o en un brazo.

Las picaduras de medusa graves pueden afectar varios sistemas corporales. Estas reacciones pueden aparecer rápidamente o varias horas después de las picaduras, por lo que es importante reconocerlas. Algunos signos y síntomas de las picaduras de medusa graves son las siguientes:

  • Dolor de estómago, náuseas y vómitos
  • Dolor de cabeza
  • Dolores o espasmos musculares
  • Debilidad, somnolencia, palidez y desorientación
  • Dificultad para respirar
  • Problemas cardíacos