Opinión | al paso

La odisea del Poder Judicial

Que administrar y aplicar la justicia se está convirtiendo en toda una vía crucis para el Estado no es ninguna exageración. Y no nos estamos dando cuenta porque creo que el Poder Ejecutivo nos distrae demasiado cuando, en verdad, es un poder que requiere menos atención por ser más simple; que si este presidente o el otro, que si ahora voto esto y luego lo otro... y poco más. En fin, que el Poder Ejecutivo tiene demasiado protagonismo en nuestras vidas cuando lo cierto es que de heroicos estos «ejecutivos» (nunca mejor dicho) no tienen nada porque el paso por la política de alto rango les sirve sobre todo para vivir «después de» de puñetera madre y porque «durante» están súper pagados. Así que de héroes de nada. Es más, cuando los veo a hablando de Igualdad y a la vez ganando esos sueldazos, me río por no llorar. Pero como les digo, no estamos atendiendo al tremendo problema que tenemos con el descalabro que el Poder Judicial está sufriendo. Hace años creímos que el uso de Internet y sus plataformas y bases de datos iba a agilizar los juzgados y que el papel cero sería un ahorro de tiempo tan grande que en la Justicia habría un antes y un después. Que quieren que les diga, llevo muchos años pateando los juzgados de toda España y nunca vi a los funcionarios más hartos que ahora. Y no es por meterme con ellos sino todo lo contrario. Pero es que están tan agobiados que hay un generalizado mal rollo en las oficinas judiciales. Y después del papel cero los atascos siguen igual y la digitalización del sistema no ha agilizado nada y ha deshumanizado mucho. Luego vino el coronavirus y su confinamiento, que paralizó más todavía lo que ya estaba casi inmóvil desde años atrás. Una autentica hecatombe. Se va el virus y vienen las huelgas de los secretarios que obligaron otra vez a suspender tantas vistas orales como en la pandemia. Pero es que después los funcionarios judiciales hacen lo propio y paran porque viendo que hay elecciones a la vuelta la esquina, deciden esperar a ver qué pasa para empezar con el nuevo presi. Pero lo que está claro es que los funcionarios no van a ser los tontos de la película viendo cómo jueces, fiscales y secretarios les suben el sueldo y ellos, que son la espina dorsal de la justicia, se quedan atrás. Ya tenemos nuevo gobierno y les aseguro que de aquí a nada las movilizaciones del funcionariado judicial comenzarán con el consiguiente perjuicio para la justicia de este país. Y seguramente después, los letrados verán que no se cumple lo pactado y volverán a la carga. Es decir, más denostado no puede estar el Poder Judicial. Y la guinda del desprestigio es que ahora vienen los políticos catalanes y dicen que el ‘procés’ fue totalmente arbitrario porque el Poder Judicial está totalmente copado por las huestes franquistas y que por eso el gobierno quiere poner orden al CGPJ para que definitivamente la Transición termine siendo totalmente rupturista con su evolución natural. Vamos con el cuento estúpido de que Franco va a vivir más que Matusalén y que las nuevas generaciones no tienen criterio político más allá del 18 de julio del 36. Paren ya que el Poder Judicial no es una casa de subastas sino el auténtico pulmón de la democracia española. Y la gente, siempre pensando en el Poder Ejecutivo no se da cuenta del golpe de estado que está sufriendo el Poder Judicial, que está siendo denostado sin parangón en todos los aspectos y por todos los ángulos. ¡Qué ganas tienen estos bellacos de quitar mérito a un país como el nuestro, envidia del mundo y objetivo del turismo, pero también una fuente inagotable de oportunistas y resentidos!

*Abogado