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Diario Córdoba

Marcos Santiago Cortés

Pesao andaluz

El PSOE andaluz ha perdido por pesao. Ciudadanos no puede desaparecer porque nunca existió como partido sino como una especie de plataforma que viene llamándose de distintas formas y que como plataforma que es, va y viene cuando le conviene. El que puede desaparecer es el PSOE andaluz. No se puede estar cuarenta años con el mismo discursito contra los empresarios, como si Andalucía no hubiese cambiado desde el 82, como si el pequeño y mediano empresario no existiera, como si los autónomos tuvieran la sangre de horchata. Porque precisamente lo que hizo subir a este partido fue la idea de progreso para todos. Pero ese mensaje se lo ha acabado arrebatando el PP aun cuando no es mérito de este. Después de cuarenta años habría que hablar de otras cosas más actuales. Creo que el PSOE andaluz debería haber imitado al PSOE central porque Pedro Sánchez, digan lo que digan, caiga peor o mejor, es un tío mucho más moderno que lo que vemos por aquí abajo. Y con todo respeto, creo que Espadas es un buen hombre, pero para esto estaba pasado de moda y solo abogó en los debates por glorias pasadas (como España en el 98) y por el discurso de tenemos que recuperar la ilusión a través de ese «no estamos tan mal» que tan bien le fue a Zapatero en su primer congreso pero que aquí no ha cuajado. Pero el PSOE tiene un problema mayor; ¿se han fijado bien en los que lo llevan? ¡Son casi los mismos de siempre! Joder, es que solo se ha renovado a ellas con el botox y a ellos calzando zapatillas de deporte con el traje. Pero son los mismos de siempre cambiando de puesto. Pero que hablo de todo el organigrama del PSOE, cosa que no ocurre en el PP; ya sea en puestos políticos estructurales como de logística, ya sea en centros funcionales públicos o en las sedes. Coño, hasta los porteros de las sedes. Y encima tienen la mala costumbre de aburrir o amargar a los que más valen (excepto honrosas excepciones a las que quiero y admiro). Creo que este partido, después de la paliza y por tanto buena razón que le han dado las urnas, tiene una oportunidad histórica de resurgir como nunca porque puede aspirar a una renovación total que hay mucha gente valiosísima esperando. Pero no solo de caras nuevas sino recuperando a aquellas personas que daban la última gota de sangre por su partido y que fueron marginadas y desesperadas por la desvalorización de los mediocres con cargo y mando. Y hay que echar de un puntapié en el trasero a todos esos personajillos que solo tienen como finalidad, no la grandeza de España, sino llegar a la jubilación colocados para que les quede la paga. Hay que levantar ese partido porque fueron esas siglas -y no otras- las que levantaron Andalucía. Y esto último, se lo digo libremente e imparcialmente tanto a los de su derecha como a los de su izquierda. La verdad es la verdad, la diga Agamenón o su porquero.

* * Abogado

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