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EMPRESARIOS

Francisco de la Torre

Hostelería en positivo, conciencia colectiva

Francisco de la Torre afirma que «en Europa se cumplen horarios que en nuestra sociedad no acaban de asumirse»

Un camarero atiende a dos clientas en un establecimiento. A.J. GONZÁLEZ

Los datos oficiales reflejan que la hostelería da empleo a 1,5 millones de personas en España (7,5% por sector de actividad). De todas estas, ocho de cada diez se dedica a la rama de la restauración; dos de cada diez, al alojamiento. También, ocho de cada diez personas que se emplea en este sector está en nómina, el resto es autónomo. De cada decena de contratos que se rubrican en hostelería, un 70% es a tiempo completo (60 horas). La estabilidad de los empleados, según datos registrados por el Ministerio de Trabajo, deduce que casi 600.000 personas que forman parte de este gremio lleva seis o más años dedicándose al sector. Cabe apuntar que del total de personas que ejercen cometidos profesionales en este ámbito, un 54% son mujeres. Las cifras reflejan que Andalucía es la tercera comunidad autónoma española que mayor porcentaje de ocupados presenta en hostelería, con un 8,3%, por detrás de Canarias (16,5%) y Baleares (13,9%) y por delante de Valencia (8,2%) o Cataluña (6,9%).

Asumiendo como base el contexto laboral actual, merece la pena señalar que en dos décadas, la hostelería ha llegado a duplicar su cifra de ocupación, pasando de emplear a 790.000 personas a dar trabajo a más de 1.500.000. Una evidencia más de su capacidad de crecimiento y, en consecuencia, un argumento sólido para sostener el optimismo sobre esta actividad. Así las cosas, cabe barruntar que se trata de un sector en crecimiento que debe, eso sí, potenciar todas las virtudes que aporta y alberga en los ámbitos sociales y a nivel profesional.

Cabe instar ahora, porque toca, a llevar a cabo un análisis colectivo donde se tengan en cuenta hechos tales como que hay que emplear herramientas para facilitar formaciones más específicas en la constante búsqueda de la excelencia. De ahí la relevancia de las escuelas. Una mejor adaptabilidad horaria por parte de los profesionales, pero también de los clientes. En Europa existe un rigor en este sentido donde se cumplen de manera organizada horarios de comidas, reservas y descansos que en nuestra sociedad, de momento, no acaban de asumirse. No se puede hablar de la hostería desde una perspectiva precaria cuando entre todos se contribuye a que su excelencia sea difícil de cumplir. Si se quiere europeizar el sector hay que asimilar cada concepto y hacerlo propio. Hay que incidir en la necesidad de contar con personal cualificado, la principal demanda. Los profesionales hosteleros españoles están al mejor nivel de toda Europa, nadie puede manifestar lo contrario. Es un sector próspero, atractivo, innovador y tiene la capacidad de hacer felices a los integrantes de cualquier sociedad. Una conciencia colectiva que divulgue procederes en positivo y empeño ayudaría a una mayor prosperidad en esa búsqueda óptima de una mayor cualificación.

*Presidente de Hostecor

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