Kiosco

Diario Córdoba

Rosa Luque

ENTRE VISILLOS

Rosa Luque

La historia, a salvo

Un proyecto de la UCO y el Archivo Histórico une pasado y alta tecnología

Preservar la memoria del pasado es invertir en el futuro y, en la medida en que lo permita la condición humana, que siempre tropieza en las mismas piedras, aprender a cómo conducirnos en el presente. Destaca en ese sentido, en el de la conservación y rescate de la historia cordobesa, la encomiable labor que desarrolla el Archivo Histórico Provincial, que ha presentado en sociedad con gran despliegue de políticos la iniciativa más novedosa que se desarrolla en su hermosa sede de la calle Pompeyos, el proyecto Darco (Digitalización de Archivos del Reino de Córdoba), hecho posible gracias a la Universidad de Córdoba. La plataforma, la mayor de los archivos históricos de España, se instaló en septiembre de 2021 para digitalizar y difundir en red los protocolos notariales custodiados en el centro (unos 18.000 tomos, más de la mitad referidos a la capital), desde finales de la Edad Media hasta la mitad del siglo XVII, aunque los primeros resultados están siendo tan rápidos --ya hay escaneado medio millón de documentos-- que podría llegarse hasta el XIX en sucesivas hornadas. En esta primera fase del proyecto, conseguido y dirigido por Enrique Soria, director del Departamento de Historia de la UCO, se espera obtener unos cinco millones de imágenes inéditas de manuscritos originales en seis años de trabajo, lo cual es decir mucho si se tiene en cuenta que en casi dos décadas las digitalizaciones en el archivo no habían pasado de 700.000 imágenes.

No es de extrañar que la directora del Archivo Histórico, Alicia Córdoba, se muestre encantada con la marcha de una tarea «que permite alcanzar resultados nunca soñados». Y añade que se facilita con ello la gestión, la investigación y la proyección pública de estos fondos, a la vez que se pone a buen recaudo la integridad del patrimonio documental, afectado, como todo, por la erosión del tiempo, pero también por la manipulación en las consultas. Se mejora, pues, la accesibilidad y se pone a disposición del público material que por su deterioro se había retirado. Y, una vez subida la documentación a internet, estará disponible en abierto para estudiosos y la ciudadanía en general las 24 horas del día, lo que según la Consejería de Cultura propiciará el incremento de estudios historiográficos y con ellos el mayor conocimiento de aspectos sociales, artísticos y de todo tipo de nuestro pasado; materia prima, dicen los promotores de la idea, del turismo cultural de calidad, revitalizador de la economía.

Ojalá estas cuentas de la lechera se hagan realidad, pero lo que está claro es que acercar el tesoro que guarda el archivo al gran público ofrece la posibilidad de saber mucho más sobre lo que fuimos. Sobre grandes acontecimientos y personas insignes, pero también sobre la vida cotidiana. Porque las escrituras recogen desde dotes y testamentos a operaciones de compra-venta y contratos. Es decir, que los viejos papeles contienen el pulso entero de la sociedad de su tiempo, sus miserias y sus grandezas. Para conocerlas, que es conocernos a nosotros mismos, el Archivo Histórico Provincial no cesa de ofrecer exposiciones como la actual sobre ‘El origen de la veterinaria en Córdoba: cinco siglos de historia’, que conmemora el 175 aniversario de la facultad remontándose a sus más primitivos orígenes. Antes, entre marzo y abril, se exhibió la muestra sobre castillos ‘De la piedra al dron’; para octubre está prevista otra sobre la visita de Felipe II a Córdoba en 1570, y a final de noviembre se expondrá una panorámica de los años 20 a través de noticias de prensa y cartelería, dentro de los actos que organiza la Real Academia con motivo del centenario de su Boletín. Y todo para poner la historia a salvo, que es salvarnos un poco a nosotros mismos.

Compartir el artículo

stats