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La fiebre del bitcóin acaba con las existencias de tarjetas gráficas

Turistas del este de Europa acuden a tiendas en España para llevarse grandes cantidades. Los especuladores con las criptomonedas usan estos aceleradores para intentar generarlas

 

Cajas de tarjetas gráficas en una tienda Life Informática. - JORDI COTRINA

CARMEN JANÉ cordoba1@elperiodico.es BARCELONA
27/01/2018

El auge del bitcóin ha resucitado el interés por un componente del ordenador que hasta ahora solo era especialmente valorado por los jugadores y los artistas 3D: las tarjetas gráficas. La mayoría de los modelos, especialmente los más económicos, están prácticamente agotados en los comercios y en muchas tiendas on line, y el resto llegan con cuentagotas. ¿El motivo? Estas tarjetas o aceleradores gráficos son el componente informático más preciado para los cálculos con los que se crean monedas digitales o criptomonedas. Especialmente el bitcóin, cuya unidad alcanza ahora los 10.000 euros, pero que hace un mes estaba en 20.000.

«Cuando llega una tarjeta gráfica, se vende en seguida y hay turistas, sobre todo rusos, que vienen buscándolas. Si tienes 20 en existencias, 20 que se llevan. Anteayer llamaban de Polonia a ver si les podíamos servir, pero les tuvimos que decir que no», explica Paqui, de la cadena Life Informática. «Compran lo que haya. Si no tienes el modelo que buscan, se llevan el superior, sobre todo los turistas del este de Europa, porque se ve que allí no hay disponibilidad. Las montan sobre placas base de hasta 25 ranuras, y a calcular», afirma Javier, de Neobyte Computer. Algunos comerciantes sospechan que pueden comprarlas para revenderlas.

En las distribuidoras, la impresión es la misma, y los fabricantes no quieren dar detalles del aumento de ventas. Nvidia afirma que no comenta y AMD tampoco, a la espera de presentar sus resultados financieros. Sus tarjetas, sobre todo las de la serie Radeon RX, son las más buscadas, en especial un modelo que cuesta sobre 250 euros, cuando la mayoría pasan de los 400. Los grandes perjudicados son los jugadores de videojuegos domésticos, que se suelen conformar con una tarjeta, eso sí, lo más potente posible.

ESPECULACIÓN CON EQUIPOS / «Llevamos meses agotando las tarjetas gráficas, hay mucha demanda, incluso de segunda mano, y mucha especulación con los equipos. Hay quien se da cuenta de que su inversión en hardware no le produce y le sale más caro de lo que gana y luego venden los equipos, y son tarjetas machacadas, que han estado usándose día y noche y van a dar mal resultado», dice Ana María Méndez, de Traxtore.

La llamada minería son los cálculos informáticos que validan las transacciones que se realizan con criptomedas, sean bitcóin, ethereum, stella lumens o litecóin, las varias que tientan a los mineros, como se conoce a los dueños de los ordenadores que validan las transacciones y mantienen el sistema. «De hecho, la creación de moneda nueva es el premio para los mantenedores de la red», recuerda Aleix Ripol-Creuheras, uno de los impulsores de la Barcelona Bitcoin Community.

Al precio que ha alcanzado sobre todo el bitcóin, mantener y validar transacciones con criptomonedas puede parecer una actividad rentable. «Puede ser rentable en China, en Rusia o en Venezuela, donde la electricidad es gratis; en España no. Aquí se hace por curiosidad intelectual y para aprender cómo funciona todo esto», señala Ripol.

Porque los mineros locales le echan más entusiasmo que rendimientos, a juzgar por las estadísticas de la red, que son públicas. «Minar bitcoines dejó de ser rentable en el 2014, que es cuando comenzó la especulación. Hasta entonces podías lograr algunos que luego han subido de valor, pero ahora, a estos precios, ya no. Por eso ethereum se presenta como el nuevo objetivo», señala Carlos B. Steinblock, CEO de la consultora BTC Guardian.

La minería de bitcoines es un asunto complejo. Para que no interfiriera en el sistema financiero y que la criptomoneda fuera sostenible, los creadores del bitcóin –el famoso pero desconocido Satoshi Nakamoto en un foro de internet en el 2009– decidieron que estaría limitado a 21 millones de unidades y que a medida que se fueran calculando (minando), cada vez sería más difícil descubrir una nueva. Sus cálculos eran completar la emisión en el año 2140. Hasta ahora se han alumbrado 16,8 millones de bitcoines, por lo que cada vez se requiere más cantidad de cálculos para crear una nueva unidad. Según la web de estadísticas de criptomonedas Blockchain.info, durante el 2017 la dificultad para encontrar uno nuevo aumentó por cinco.

GRUPOS CHINOS / Por eso, la minería de bitcoines cada vez está más en manos de grandes granjas de ordenadores en países como Rusia, China o Islandia, por el frío y el precio de la energía. Más de la mitad de los nuevos bitcoines en el último año han sido minados entre cuatro grupos chinos. El más brillante, BTC.TOP, comenzó hace solo dos años y ha logrado el 13% de todos los bloques en los últimos seis meses; es decir 6.353 bitcoines, unos 63,5 millones de dólares.

Para que todo esto sea más fácil, los interesados por el bitcóin también piensan no solo en algoritmos más eficientes, sino en nuevos sistemas de hardware. La última tendencia son las llamadas FPGA o ASIC, equipos creados a medida para un fin concreto que empiezan a desarrollarse para criptomonedas.