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A ESCENA / ÓPERA

Otello

El drama de Shakespeare y la música de Verdi llegan al Gran Teatro con un elenco de lujo

 

UNA IMAGEN DEL ENSAYO GENERAL DE ‘OTELLO’, EL PASADO MIÉRCOLES EN EL GRAN TEATRO. -

Manuel Pedregosa
15/02/2019

Tras pasar con éxito por el Baluarte de Pamplona, la producción escénica de Otello realizada por el Teatro Principal de Palma de Mallorca llega a Córdoba con la dirección escénica de Sonia Gómez Silva, directora de reposición que sustituye a Alfonso Romero, y de la mano del Coro de Ópera de Córdoba -con la dirección de José Mª Luque- y la Orquesta de Córdoba, todos ellos bajo la batuta de Miquel Ortega, director bien conocido y apreciado por el público cordobés tanto el repertorio lírico como en el sinfónico.La producción cuenta con el aliciente de un Gregory Kunde en plenas facultades, acompañado por Svetlana Aksenova y Ángel Ódena como figuras más destacadas entre los solistas.

Giuseppe Verdi tardó dieciséis años en concluir Otello tras Aida -su última ópera hasta entonces- y tras ella sólo compuso ya Falstaff, también sobre una obra de Shakespeare. Estamos ante una obra de madurez total en la que Verdi regresa reinventándose de nuevo con una genial adaptación del drama, en la que la extremada tragedia y la madura serenidad conforman una deslumbrante dualidad.

Musicalmente irresistible de principio a fin, la obra arranca con una colosal descripción de la tormenta en la que se escucha el coro Una vela; a partir de este momento se suceden de forma vertiginosa multitud de imponentes números en una obra -aún así- de equilibrio perfecto.

Verdi desarrolla en Otelo un lenguaje nuevo sin renunciar a su pasado ni perder los valores melódicos y dramáticos que le procuraron su fama: el dúo de amor que cierra el primer acto es un acercamiento sorprendentemente moderno a la forma del dúo, en el que el despliegue lírico se apoya en inesperados giros libres en los cambios de tono, en atrevimientos armónicos o en sutilezas de la instrumentación de música de cámara, dando lugar a una caleidoscópica riqueza cromática.

Según Boito, el libretista, «Iago es un demonio capaz de mover cielo y tierra, pero es Otello el que de verdad actúa, ya que ama, sufre celos, mata y resulta muerto». Es el del protagonista el mayor y más difícil papel de tenor creado por Verdi, heroico, pero también terrible, opuesto a una Desdémona clara y transparente, bella y noble. Un fin de semana de ópera que los amantes de la lírica sabrán disfrutar.

CÓRDOBA

GRAN TEATRO

VIERNES 15 (21,00 HORAS) Y DOMINGO 17 (19.00 HORAS)

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