Kiosco

Diario Córdoba

Feria de Córdoba

Calle del Potro: Un nuevo paseo en flor

La recién remodelada calle del Potro resulta una de las grandes novedades de la fiesta | Buena acogida entre los cordobeses del nuevo camino en El Arenal

La calle del Potro se ha tomado como un lugar ideal para darse un respiro en la fiesta. Manuel Murillo

Con su nieto, Victoria recorre la nueva calle del recinto ferial, de la que solo echa en falta más flores. Porque Córdoba, dice, es eso: flor. Por la mañana, la calle del Potro es un paseo entre flores y casetas. Al final de la tarde y, sobre todo, de noche, cuando el sol cesa en su calor, se convierte en un remanso de calma para tomarse un respiro y huir del albero. O, incluso, para cenar sentado, como opción a los abarrotados puestos de comida ambulante que se distribuyen por El Arenal durante la Feria de Mayo.

Esta calle también es el resultado de un proyecto presentado por la Asociación de Casetas Tradicionales y llevado a cabo por la Gerencia de Urbanismo para dar una nueva cara al recinto ferial. En este caso, se trata de una primera fase de un proyecto más ambicioso que afectará a todo El Arenal. El paseo servirá todo el año para el caminar de los viandantes. Pero, con motivo de la Feria de Córdoba, ha vivido un estreno por todo la alto, con toda la admiración de quienes, desde la mañana hasta la noche, pasean por su extensión. Ese es el caso de Ana y Carmen, por ejemplo, que llegan a las casetas por un camino que consideran, ante todo, "muy bonito".

Uno de los objetivos del proyecto, brindar descanso con varios bancos de piedra construidos a lo largo del camino, se cumple con creces para quienes, durante la noche, se paran a reposar tras un buen día de Feria. "Nos hemos parado un momento a descansar antes de irnos a la casa, llevamos toda la tarde aquí", cuentan María y Alfonso, una pareja que, a sus 70 años, no se pierde unas sevillanas por mayo. Y, aunque en un primer momento puede que no estuviera pensado, esta calle se ha convertido en el comedor de cientos de cordobeses y visitantes que, durante la noche, se alternan en los pocos huecos que quedan libres para cenar sentados. "Las mesas, donde hemos pedido, estaban todas llenas y nos hemos parado aquí mismo. Sobre todo por los niños, para que no coman de pie", explican Charo y José, que, junto a sus tres hijos, toman un bocado en plena noche.

Por sorpresa ha pillado esta nueva facha de la calle a quienes vuelven a Córdoba después de años, como reconoce Cristina, que vive fuera desde hace tres décadas. Con una amiga, y luciendo vestidos de gitana, cruzan por la que es una de las novedades de la Feria de Córdoba 2022. Adela, que camina por el acerado llegada desde la Fuensanta, comenta que luce "muy bien" pero que lo más importante, después del trabajo hecho, es "cuidarla y no ensuciarla" tanto por parte del Ayuntamiento de la capital como por parte de la ciudadanía.

Compartir el artículo

stats