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Diario Córdoba

Ambiente en la Feria de Córdoba

Día de resaca y respiro en El Arenal

El cambio de temperatura anima a grupos de amigos y familiares a disfrutar de El Arenal, que vuelve a vivir una jornada multitudinaria, también en la calle del Infierno

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Una joven ultima el peinado de su amiga. FRANCISCO GONZÁLEZ/ÓSCAR BARRIONUEVO

Las temperaturas han dado hoy un respiro en El Arenal, que ha despertado resacoso de la larga y calurosa jornada que vivió ayer sábado. Y no cabe duda de que ese cambio meteorológico ha sido definitivo para animar a disfrutar del recinto ferial, que ha vivido otra multitudinaria jornada este domingo, a numerosos grupos de amigos y familiares, sobre todo a los niños, que pudieron disfrutar de la calle del Infierno sin vivir un infierno. Y de hecho, los más pequeños fueron los primeros en llegar al recinto ferial con la intención de participar en el pasacalles de animación Animales TV, de la compañía Animaocio, que desfiló desde la portada de la Feria hasta la caseta municipal, donde poco después ofreció el espectáculo de payasos Los Clonis.  Así, la música y la alegría se ha dejado notar desde el mediodía y, tras esta actividad infantil, en el escenario de la caseta municipal tomaba el relevo el tradicional maratón de coros, que han sufrido bastante menos las inclemencias del calor. “Cantar y llevar estos trajes con 40 grados es duro”, señalaba una de las integrantes del coro Vistasierra, mientras se encaminaba al escenario para seguir animando a un público que también disfrutaba de salmorejo, flamenquines y tortilla de patatas, “la comida típica de feria”, como indicaban Pepi y su grupo de amigos antes de dar cuenta de las viandas. 

Un grupo de amigos disfruta con sus hijos de un acomida en una caseta. Francisco González

Mientras tanto, el resto de casetas se engalanaba y ponía a punto para recibir a los feriantes, que hoy han podido lucir palmito, sobre todo ellas, por las calles del recinto sin el agobiante calor que hizo de este paseo algo prohibitivo ayer si no se quería morir en el intento. Y es que los trajes de gitana están llamando especialmente la atención en esta edición de la Feria, dando rienda suelta a todo tipo de tendencias en la moda flamenca. “Hemos tenido dos años para pensar en el traje de gitana”, explicaba Susana, enfundada en un espectacular vestido negro “que no me hubiera atrevido a ponerme ayer”.

Público familiar

El público más familiar ha tomado este domingo el recinto ferial, donde los más jóvenes, o bien por la resaca o porque no se pueden abandonar los estudios tanto tiempo (estamos en época de exámenes) se han dejado ver bastante menos hasta entrada la tarde. Y es que el domingo siempre ha sido un día para que familias, grupos de amigos y colectivos organicen sus reuniones en la Feria, donde de nuevo ha sido difícil disponer de mesa y mantel sin una reserva previa.

Dos amigas pasean por el recinto con sus hijas ataviadas para la ocasión. Francisco González

"Hace más de una semana que llamamos para poder comer hoy aquí”, decía Carlos, que, acompañado de su grupo de amigos y sus respectivos hijos empezaban a dar cuenta del menú en la caseta de la casa de Galicia. Y después, como está mandado y es de rigor, el grupo tenía previsto tomar rumbo a la calle del Infierno, que se ha animado temprano, ya que en esta jornada la bajada de temperaturas ha permitido que ningún pequeño se derritiera o quemara en los cacharritos.

En este espacio, donde también hacen las delicias de mayores y pequeños las clásicas tómbolas, este año se ha puesto en marcha una iniciativa pionera de la mano de la delegación de Inclusión y Accesibilidad del Ayuntamiento de Córdoba, cuyo responsable, Bernardo Jordano, califica de éxito el proyecto, que permite acortar la espera para montar en las atracciones a los niños con algún tipo de discapacidad y es algo que nunca se ha llevado a cabo en una Feria. “Es un gesto que hemos acordado con los feriantes, que era voluntario pero al que se han sumado casi todas las atracciones”, señala Jordano.

Aspecto de la calle del Infierno.

Pero esta no es la única iniciativa que se está llevando a cabo en el recinto ferial para hacer esta Feria más inclusiva y accesible, ya que se ha pedido a las casetas que se adecúen a personas con movilidad reducida poniendo una parte de la barra más baja de lo normal, evitando escalones en los accesos, y con baños adaptados, además de que algún responsable de las casetas goce de “empatía para con estas personas”, señala Jordano.

El responsable del área también habla de la reforma realizada en la calle del Potro, donde se ha instalado una aplicación de suelo táctil que sirve de referencia a los invidentes, además de la instalación de más bancos y la introducción en la caseta de Cruz Roja un sistema de interpretación de signos destinado a las personas con discapacidad auditiva que les permita la comunicación.

“Son una serie de medidas a las que casi todos los caseteros están respondiendo muy bien”, subraya Jordano, que asegura que “alquilar un baño adaptado no es fácil ya que la oferta de ese producto es limitado, pero dentro de sus posibilidades todos están intentando hacer de esta feria la más inclusiva que hemos tenido nunca en Córdoba”.

En definitiva, un día de Feria mucho más accesible y que vuelve a abarrotar El Arenal.

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