Un imponente Celta de Vigo desbordó hoy al Barcelona, al que doblegó con una sonora derrota (4-1) y al que bajó del liderato de la Liga BBVA, ahora con el Real Madrid, ganador en San Mamés con 'doblete' de Karim Benzema, por delante de todos, también de los celestes, a los que supera por diferencia de goles.

En el margen de un solo punto hay cinco equipos. Con el Real Madrid y el Celta está el Villarreal, también con trece con un 0-1 en Málaga. Les persiguen Atlético de Madrid, que abrió el martes la quinta jornada con un 2-0 al Getafe, y Barcelona, con doce.

En contraste, el Sevilla, derrotado hoy en Las Palmas (2-0), agranda su herida: sigue colista, sin victorias y con dos puntos nada más.

"Si buscamos un encuentro tranquilo, el Celta nos pasará por encima", avisó en la víspera Luis Enrique, entrenador del Barcelona. Lo había ganado todo su equipo en las cuatro primeras jornadas hasta su visita a Balaídos, donde recibió un castigo que se recordará durante muchos años en Vigo por la altura de la gesta y del adversario.

"Hoy ganó el fútbol y los aficionados. Honramos al fútbol. Los futbolistas deleitaron al público con un partido espectacular. Si hay una manera de ganar, que sea siempre ésta la elegida", valoró el argentino Eduardo "Toto" Berizzo, el técnico que dirigió al vencedor del partido: el Celta y su impactante comienzo del campeonato.

Fue incontestable para el Barça, sometido por dos golazos en media hora. El 1-0 de Nolito, a la escuadra; el 2-0 de Iago Aspas, de vaselina. No sólo en ataque lució el conjunto celeste, más aún cuando Iago Aspas sumó el 3-0 al marcador al contragolpe en el minuto 55, sino también en su portería con Sergio Álvarez, casi insuperable para el equipo azulgrana y el argentino Lionel Messi, que estrelló un balón en el poste cuando buscaba la remontada.

Ni siquiera cuando marcó el brasileño Neymar el 3-1, a diez minutos del final, hubo dudas para el Celta, que respondió dos jugadas después con el 4-1 del sueco John Guidetti, también con error de Gerard Piqué, como en el 2-0 anterior del club gallego, en su vuelta a la competición de Liga tras cuatro partido de sanción.

La fiesta ya había comenzado en las gradas de Balaídos, el escenario de la primera derrota del curso del Barcelona y del cambio de líder en la clasificación, en la que el Real Madrid subió a la cima con una trabajada victoria frente al Athletic Club en San Mamés con el francés Karim Benzema de nuevo como figura goleadora (1-2).

En las dos últimas jornadas, los tantos del atacante galo valen seis puntos, los tres del pasado sábado contra el Granada y los tres de este miércoles en Bilbao, donde su oportunismo fue clave para el 0-1 (m.20), cuando se interpuso a una cesión atrás de Mikel San José a su portero Gorka Iraizoz para poner en ventaja al equipo blanco.

Necesitó un gol más el Real Madrid, que recibió a poco más de 20 minutos del final su primer tanto en este curso de Liga, anotado en plancha por Sabín Merino (1-1), pero que se rehizo un par de jugadas y minutos después con el 1-2 de nuevo de Benzema. Abrió el croata Luka Modric hacia Isco, que puso el tanto en las botas del francés.

También sobresalió el costarricense Keylor Navas, ágil, seguro y solvente cada vez que su adversario le exigió una estirada en un partido intenso, potente y vibrante en el nuevo San Mamés, concluido con la cuarta derrota de la temporada del Athletic, sin puntos en las dos últimas citas del torneo y al borde de la zona de descenso.

A Real Madrid y Celta se suma el Villarreal en el trío de cabeza, con un triunfo muy valioso en La Rosaleda con fortuna (0-1), la que tuvo en el gol en propia puerta del argentino Fernando Tissone, que cabeceó hacia su portería una falta lateral. El equipo castellonense está arriba; el andaluz continúa abajo y sin ninguna victoria.

Igual que el Sevilla, en el fondo de la clasificación con sólo dos de los quince puntos disputados. También se le fueron los tres de este miércoles en Gran Canaria ante Las Palmas (2-0). A la media hora marcó Roque Mesa. Ni logró igualarlo ni levantarlo el conjunto andaluz, con sólo dos tantos en cinco jornadas.

Menos aún cuando un testarazo del paraguayo Antolín Alcaraz dejó todo decidido a un cuarto de hora del final (2-0) y agregó una decepción más al conjunto entrenado por Unai Emery, que sólo ha ganado en la Liga de Campeones en esta temporada. En la Liga aún no ha encontrado la victoria entre una preocupación ya evidente.

Tampoco ha ganado aún el Levante, pero el 2-2 de este miércoles en el Ciudad de Valencia frente al Eibar le sabe a triunfo, porque rescató un punto en el minuto 93, con un gol del brasileño Deyverson, en un partido en el que fue por detrás en el marcador durante una hora y veinte minutos por dos goles de Borja Bastón.

Fuera del descenso permanecen Rayo y Sporting de Gijón, ahora adelantado por el conjunto vallecano (2-1). En un minuto cambió todo para el grupo dirigido por Abelardo: el 39, con un penalti que supuso el 1-0 de Roberto Trasshorras y la segunda amarilla del colombiano Bernardo Espinosa. El 2-0 lo marcó Javi Guerra, en el 48, y Jony reavivó la emoción con el 2-1 en el 49.