In Memoriam: recordatorios fúnebres. Ese es el título de la exposición temporal que acoge el Museo Histórico Local de Montilla hasta el próximo 7 de mayo y que reúne, con motivo de la conmemoración este miércoles del Día de los Fieles Difuntos, material relacionado con los sepelios: desde testamentos a esquelas, pasando por facturas de misas córpore insepulto e, incluso, fotografías del peculiar vehículo fúnebre con el que contaba la localidad de la Campiña Sur a comienzos del siglo XX.

«Se trata de una curiosa muestra que recopila todas las dedicatorias, las esquelas, la correspondencia e, incluso, las facturas de las familias que estaban de luto por el fallecimiento de algún ser querido», apuntó la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Montilla, Soledad Raya, durante la inauguración de la exposición.

El Museo Histórico Local vuelve a contar para la ocasión con la colaboración del coleccionista montillano Manuel Caracuel, quien ha aportado documentos como una gran variedad de esquelas, tanto de familias humildes como de familias más acaudaladas, que solían estar troqueladas.

Algunas de las esquelas que pueden contemplarse en el Museo Histórico Local datan del año 1800 y, en su mayoría, pertenecen a vecinos de Montilla, entre ellas, algunas de la familia Alvear o la necrológica de José Santiago Garnelo y Alda, considerado el pintor más culto de su época, que falleció en Montilla el 29 de octubre de 1944, después de pasar sus últimos años en un estado de semiinconsciencia. El artista fue enterrado en el panteón familiar de la Parroquia de Santiago Apóstol, donde se exhibe su Apostolado y El Milagro en el barrio de las Tenerías.

La exposición In Memoriam: recordatorios fúnebres también exhibe facturas que permiten comprobar cuánto costaba trasladar a los difuntos desde sus casas hasta el cementerio o el importe que abonaban las familias por las misas en memoria de los finados. «Cada una costaba 2 pesetas y 50 céntimos y la factura tenían que firmarla el sacristán y el cura», explicó Manuel Caracuel.

Con motivo de esta exposición, el Ayuntamiento de Montilla ha publicado un pequeño libro en el que se explica la consideración de la muerte a lo largo de la historia y una pequeña reseña de las tradiciones fúnebres en Montilla, además de un facsímil de un periódico antiguo. El cuadernillo finaliza con unos versos de la florista estadounidense Mary Elizabeth Frye, escritos en 1932 para ser leídos el día de su deceso.