Kiosco

Diario Córdoba

ENTREVISTA Howe Gelb Cantautor, músico y productor

«Con 'Alegrías' desatamos una maravillosa tormenta en Arizona»

«El flamenco y el blues comparten estructuras y familiaridades en las ejecuciones», asegura

El músico americano Howe Gelb. Óscar Barrionuevo

La Plaza de la Corredera trae esta noche de viernes, a partir de las 22.00 horas, vientos del desierto de Arizona. El rock, los matices de la música americana, se mezclarán con los ecos del flamenco puro con motivo de Alegrías, el disco que Howe Gelb y su Band of Gypsies grabaron hace diez años en el estudio Eureka, del músico y productor cordobés Fernando Vacas. El resultado fue un álbum experimental adelantado a su tiempo, hasta el punto de que continúa fresco e intacto. Prueba de ello es el vídeo en exclusiva del Álbum que ayer presentó Radio 3.

¿Cómo es volver a Córdoba diez años después de ‘Alegrías’?

Es familiar, siento calma, estar aquí con la música siempre es como un sueño.

Es un álbum que gana en modernidad con los años, en lugar de quedarse anticuado

Cuando hago música quiero que suene bien aunque pasen diez años, veinte o cuarenta. En lo que respecta al lado artístico, que el disco tenga vigencia es gracias a la magia de Fernando Vacas.

¿Qué va a ver el público esta noche en La Corredera?

Será un desastre precioso. Ese concepto que aquí tenéis, el de duende, tiene que ver con algo primario e inesperado. Trataremos de evocar eso. El escenario es como un casino, tiras los dados y a partir de lo que salga ves lo que puedes hacer con ello.

¿Estará Raimundo Amador?

No creo que Raimundo vaya a venir. Estarán conmigo Lin Cortés, Juan Fernández (Panki) y Antonio Fernández (Añil).

¿Dónde está el punto en común de el blues y el flamenco?

Esa es la conclusión a la que hemos llegado Fernando y yo a través de charlas, que sí, que hay ese espacio común entre ambos géneros. En inglés nos entendemos como podemos. A pesar del idioma, he entendido por qué él ama tanto el flamenco, hemos experimentado que ambos géneros comparten estructuras y familiaridades en las ejecuciones.

¿‘Alegrías’ tuvo impacto en Arizona?

Toda la banda vino a Arizona hace diez años. Estábamos Fernando, Lin, Añil, Panki y también Raimundo. Desatamos una enorme y maravillosa tormenta. Tuvimos suerte de poder enseñar a la gente de allí esta formación de artistas desde Córdoba. Creo que era algo único en el mundo. El mundo se enamoró de la guitarra hace cientos de años y ha sido omnipresente por mucho tiempo, pero tener frente a músicos que tocan con verdadero sentimiento, eso es de otro mundo.

El disco incluye un homenaje a Lole y Manuel, una balada

Vamos a tocar esa canción, sí, que es una mezcla pero también es una forma mía de entender el flamenco, que no es la habitual aquí. Fernando me regaló el primer disco de este dúo cuando vino a verme a un concierto que di en Sevilla y me contó su significado. Todo en ese álbum, desde el sonido hasta las fotos que contiene. Es magia. Trato de no exagerar mi conexión con él porque es muy inocente. Pero sé que hay algo muy especial ahí, en esa canción. La idea de dos amantes. Tengo una relación muy especial con lo que cuentan sus canciones.

¿Hay algún otro artista flamenco que te resulte especial?

Tomatito. Hubo un tiempo en el que estuve viviendo en el desierto de California y no paraba de escuchar a Tomatito y a Miles Davis una y otra y otra vez, en la radio de mi coche. Fue una influencia.

Compartir el artículo

stats