VIVIENDA

Córdoba registra un desahucio cada dos días

El 60% de los lanzamientos efectuados hasta septiembre se produce en inmuebles arrendados

Stop Desahucios llama la atención sobre la incidencia en los alquileres sociales y teme una "oleada" de casos en los próximos meses por la subida de tipos de interés

Agentes de Policía Nacional actúan en un desahucio, en una imagen de archivo.

Agentes de Policía Nacional actúan en un desahucio, en una imagen de archivo. / CÓRDOBA

Pilar Cobos

Pilar Cobos

Córdoba ha registrado un desahucio cada dos días entre los meses de enero y septiembre de 2023. La información del Consejo General del Poder Judicial indica que los juzgados de la provincia contabilizan 157 lanzamientos practicados en lo que va de año y señala, además, que el 60% se ha ejecutado en inmuebles, viviendas y otros, de alquiler, mientras que un 32% se ha debido a ejecuciones hipotecarias (impago de préstamos) y el resto responde a otras causas.

A pesar de tratarse de una cifra significativa, la estadística del CGPJ también pone de manifiesto que el número de desahucios ha bajado un 47% hasta el tercer trimestre en comparación con el mismo periodo de 2022, cuando los juzgados cordobeses registraron 297.

Desde hace algún tiempo, colectivos sociales llaman la atención sobre el impacto que factores como la inflación y la subida de tipos de interés están teniendo en las familias. La portavoz de Stop Desahucios, Rocío López, explica que el número de lanzamientos ha disminuido en 2023 "como viene sucediendo en los últimos años" y precisa que esta bajada ha podido acentuarse gracias a los cambios legislativos y a las moratorias que "han dado un respiro a las familias, aunque entendemos que es momentáneo".

Temor a una nueva oleada en los próximos meses

En este sentido, Rocío López avanza que "estamos seguros" de que la subida de los tipos de interés, que en poco más de un año han pasado del 0% al 4,022%, y el fin de algunas moratorias sobre los impagos y para impedir lanzamientos provocarán "una oleada" de desahucios en los próximos meses y años. 

La presión social y la incidencia política de plataformas ciudadanas, entre otros factores, han ayudado a que la negociación con las entidades financieras sea ahora "más fácil y fructífera", comenta la portavoz de Stop Desahucios, aludiendo a avances como el Código de Buenas Prácticas, las daciones en pago y la negociación de alquileres sociales. Sin embargo, admite que, después de que se hayan realizado numerosos desahucios sobre viviendas hipotecadas, buena parte del problema se centra en la actualidad en los inmuebles de alquiler, lo que es "una de las grandes batallas de los colectivos que trabajamos en la defensa del derecho a la vivienda", subraya.

La plataforma observa que fondos buitres intentan ahora vender los pisos adquiridos a entidades financieras, a veces por precios "irrisorios", al advertir que "esos activos no son tan lucrativos". En ocasiones, esto lleva a que no se renueven los contratos de alquiler social. 

Según denuncia, las familias reciben coacciones y se está acudiendo a empresas de recobro de deudas para tratar con ellas. Reciben amenazas relacionadas con sus hijos o "con hacerle la vida imposible", llamadas continuas y se controlan sus gastos: "Te has comprado una batidora", comenta que han llegado a reprochar a una familia afectada por este problema.  

De otra parte, en el caso de las hipotecas, las relaciones son más administrativas y "la gran falta de defensa" es que en muchos casos la vivienda ya no es del banco, sino de un fondo buitre. Los ciudadanos lo desconocen y se ven obligados a tratar con otras empresas como las de recobro.  

"Las familias llegan cuando han vendido todo"

Rafael Blázquez, miembro de Stop Desahucios, alerta de que el próximo 31 de diciembre finalizan moratorias y si estas no se amplían "nos viene un tsunami de desahucios, cada vez viene más gente a las asambleas", destaca. Sobre estas familias, comenta que "llegan a la plataforma cuando han vendido todo lo que tenían y están en una situación extrema. Siempre recomendamos que no sea así, pero llegan cuando han agotado todo y han dejado de darle de comer a los niños", lamenta. 

Blázquez denuncia que "no tiene sentido que en España la vivienda social no llegue al 2% del parque de vivienda, estamos a la altura de Rumanía y siete veces por debajo de países como Francia". En el caso concreto de Córdoba, critica que "no se ha hecho vivienda social desde el siglo pasado y la que hay está en muy malas condiciones".