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Diario Córdoba

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Las temperaturas nocturnas cercanas a 25º alteran el sueño de los cordobeses

La doctora Gutiérrez, de Quirónsalud, da claves para paliar los efectos perniciosos

Una mujer se abanica en el Puente Romano al anochecer, cuando las temperaturas continúan siendo muy altas. ÓSCAR BARRIONUEVO

Tras semanas marcadas por la ola de calor que asola el país, Córdoba registró la noche del domingo temperaturas superiores a los veinticinco grados en todo momento. Estas condiciones climatológicas, aparte de provocar durante el día una sensación mayor de fatiga diaria o dolor de cabeza, entre otros efectos, han provocado que la calidad y cantidad del sueño de los cordobeses se vea drásticamente reducida. En los próximos días, las mínimas se reducirán respecto a este fin de semana, pero aún seguirán superando los veinte grados, varios por encima de los dieciocho, la temperatura idónea para un buen desarrollo del sueño. Al tener una temperatura ambiental muy alta, es complicado poder disminuir la temperatura corporal, resultando una mayor fragmentación del sueño.

La doctora Carmen Gutiérrez, coordinadora de la unidad del Sueño del hospital Quirónsalud Córdoba, recomienda «mantener fresca la habitación, crear un ambiente de sueño que invite a relajarse, ejercicio físico durante el día, evitar cenas copiosas dos horas antes de ir a dormir y una ducha de agua tibia», como pasos previos para obtener un descanso óptimo.

No poder descansar bien durante un periodo largo de tiempo, puede provocar innumerables consecuencias, alejadas de las más comunes como tener problemas de concentración o un estado de humor más irascible de lo habitual. «Tenemos mayor predisposición a desarrollar enfermedades cardiovasculares, ya que aumenta la tensión arterial, la obesidad y hay un mayor riesgo de diabetes ya que también altera el sistema metabólico. Se debilita nuestro sistema inmune, existe más riesgo de alterar nuestra salud mental apareciendo o empeorando síntomas de ansiedad o de depresión», afirma Gutiérrez.

Para agilizar el proceso de sueño, es necesario evitar el deporte poco antes de ir a dormir, ya que aumenta mucho la temperatura corporal, imposibilitando un posterior descenso adecuado. Además, aunque no se haga uso de la habitación en la que se va a dormir «es importante mantenerla con una temperatura adecuada. Si no podemos utilizar el aire acondicionado durante toda la noche, nos puede ayudar ponerlo las horas previas para enfriar la habitación y utilizar un ventilador por la noche», indica Gutiérrez.

El aire acondicionado y el ventilador pueden ser grandes aliados en estas calurosas noches, aunque hay que regular la temperatura «es recomendable evitar que nos dé directamente el aire acondicionado, pero si podemos utilizarlo durante toda la noche, manteniendo una buena temperatura, sí sería aconsejable ya que va a evitar despertares y va a facilitar un mayor descanso», señala Gutiérrez.

El tabaco, el alcohol y las bebidas con cafeína y teína son elementos que se deben intentar evitar llegada la hora de ir a dormir, ya que «el alcohol puede dar somnolencia al principio de la noche, lo que realmente provoca son mayores despertares y por tanto una mayor fragmentación de sueño y un sueño más superficial, que equivale a un peor descanso. Además, puede agravar problemas respiratorios durante el sueño como el ronquido y la apnea. El tabaco mucha gente lo interpreta como un relajante, e incluso fuman en los momentos previos a ir a la cama, pero es un estimulante a evitar», avisa Gutiérrez.

En niños, evitar el consumo de chocolate o alimentos azucarados puede retrasar la hora de ir a dormir o fragmentar su horario de sueño.

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