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Diario Córdoba

REPORTAJE

Córdoba abraza a Ucrania

Sociedad civil e instituciones de la provincia se han organizado en tiempo récord para un apoyo humanitario sin precedentes

Asistentes a la marcha ciclista organizada a beneficio de los refugiados.

437 ucranianos, 239 mujeres y 198 hombres, vivían en Córdoba hasta hace unos meses, una población que debido a la guerra y en muy poco tiempo ha aumentado hasta sumar en poco más de dos semanas, desde que se puso en marcha el protocolo a nivel nacional, a casi 300 refugiados procedentes del país de la bandera celeste y amarilla, los últimos 49 llegados el viernes por la noche en un autobús, mujeres y niños principalmente. La invasión de Ucrania fue tan inesperada como inmediata la respuesta de la sociedad cordobesa, que no ha dudado en abrir los brazos para acoger a los vecinos europeos y movilizarse para proporcionarle todo tipo de ayuda. Mientras las administraciones actualizaban los protocolos para la recepción de refugiados, la iniciativa privada se ha puesto manos a la obra  de un modo hasta ahora nunca visto para transportar por sus medios a los desplazados desde la frontera, lo que hace impredecible cuál será el número final de desplazados que se instalen en Córdoba.

Ayuda humanitaria

La comunidad ucraniana de Córdoba fue la primera en movilizarse para ofrecer apoyo a sus compatriotas, creando puntos de recepción de medicamentos, comida y ropa de abrigo que ha permitido enviar decenas de toneladas de ayuda humanitaria donada y transportada en camiones gracias a miles de donaciones de particulares y empresas cordobesas. A estos puntos se fueron sumando otros muchos de colegios profesionales, universidad, centros educativos, parroquias... por toda la provincia. En este momento, el centro de negocios Los Azahares, en el Zoco, se ha convertido en punto de encuentro para los refugiados, donde se ha instalado un pequeño economato y se ofrecen clases de español y actividades de ocio para los niños. 

Los traslados

Cuando empezó la tragedia, la sociedad civil decidió tomar parte en el asunto y en una iniciativa sin precedentes, organizar traslados de refugiados hasta Córdoba y familias de acogida donde cobijar temporalmente a las víctimas de la guerra. Gran parte de los 300 ucranianos llegados en este proceso lo han hecho en alguno de esos autobuses de la esperanza, que han transportado fármacos y comida hasta la frontera y han regresado ocupados por refugiados. Agricultores con Ucrania, Somos Ucrania, la Fundación Cinco Caballeros, pero también particulares respaldados por contribuciones anónimas, han sacado de los campos de refugiados a multitud de familias. Este lunes llegará otro y varias entidades preparan nuevas salidas. El papel de las oenegés de primera acogida, en el caso de Córdoba, Accem, ha quedado relegado, ya que muchos de los recién llegados ni siquiera acuden a estas entidades, que son las encargadas oficialmente, y reciben financiación para ello, de ofrecer alojamiento, manutención, apoyo jurídico, lingüístico y psicológico a todas estas personas. Las familias de acogida, por su parte, deben asumir los gastos por su cuenta o con los apoyos solidarios que encuentren, ya que en España no se ha previsto ninguna ayuda para estos casos.

Acogida institucional

El 10 de marzo entró en vigor una orden del Gobierno de España para organizar la acogida institucional de los desplazados, que ha permitido por primera vez que las personas refugiadas ucranianas (el resto de nacionalidades siguen con el procedimiento anterior) puedan obtener su documentación, permiso de trabajo y residencia en 24 horas, empadronarse y escolarizar a los niños en cuestión de días. Hasta el viernes, se habían incorporado a las aulas 28 menores con comedor gratuito incluido. La Junta de Andalucía también ha preparado un dispositivo especial para garantizar la asistencia sanitaria de los refugiados, con el fin de que reciban la atención necesaria y prevenir cuestiones de salud pública ligadas a los flujos migratorios. Esta misma semana, se creó la comisión que coordinará a todas las instituciones de la provincia para canalizar la llegada de los refugiados. 

Oenegés

Varias oenegés han puesto en marcha campañas para recaudar fondos con los que paliar la crisis de Ucrania. Entre ellas, figuran Acnur (ayudaucrania.com), Cruz Roja (www2.cruzroja.es), Cáritas (www.caritas.es/emergencias/caritas-con-ucrania/) o los bancos de alimentos (ES54 2100.1693.9602.0024.6970). En Córdoba, además de los puntos de recogida, con comida, medicinas o alimentos, se puede colaborar económicamente con las entidades que están trabajando en el traslado de refugiados.

Clases de español

El idioma es uno de los principales hándicaps a los que se enfrentan los refugiados al llegar a Córdoba. Para dinamizar el aprendizaje de niños y adultas, se han puesto en marcha varias iniciativas como la de la Escuela de Magisterio Sagrado Corazón, que imparte en su centro clases dos o tres veces a la semana gracias a profesores y alumnos voluntarios. Los Boy Scouts de Córdoba también están contribuyendo a ello en el centro de negocios Los Azahares.

Animales de compañía

Uno de los problemas de muchos ucranianos a la hora de abandonar su país, según ha podido saber este periódico, son los animales de compañía. «Hay personas que ni siquiera quieren irse por no dejar atrás a su perro o a su gato», explica uno de los intérpretes ucranianos que están atendiendo a los refugiados en Córdoba, «la cultura de los animales en Ucrania está muy arraigada y para muchas personas son parte de la familia». Otras personas deciden salir del país con sus animales, lo que, según los expertos, puede suponer un problema sanitario en España. Ucrania es un país declarado no libre de rabia mientras en Andalucía es obligatoria la vacuna por lo que sería necesario comprobar si las mascotas que llegan están inmunizadas, hacerlo en caso contrario y acudir cuanto antes a las entidades encargadas del control animal para colocarles los chips correspondientes.

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