No solo el centro de Córdoba celebra este viernes la fiesta del consumo. Con motivo del Black Friday, los centros comerciales abiertos de diferentes barrios de la ciudad han programado actividades particulares para atraer a los consumidores a las zonas alejadas de las tiendas de grandes grupos.

Ciudad Jardín ha trasladado la tercera edición de la Shopping Garden a este día con un despliegue de stands, a lo largo de la Plaza de Costa Sol y Camino de los Sastres, que junto a un escenario con música y baile, a cargo de Zumba Zin Julia, ha puesto a disposición de los vecinos una degustación de tapas por cortesía del bar Moriles Tapa Negra y un taller de peluquería y maquillaje organizado por los profesionales de estética del centro Alicia Bravo. Las actividades continúan esta tarde con descuentos, promociones, sorteos y un castillo hinchable para los pequeños, a partir de las 17.00 horas. Desde entonces, se sucederán en la misma plaza de Costa Sol las actuaciones de la escuela musical Los Pequemúsicos, la escuela de danza flamenca Antonio y Mariví y del grupo musical Más de Uno Versiones, junto a las degustaciones de Cafetería don Pepe y Cafetería Niza.

El centro comercial abierto La Viñuela ha organizado una particular búsqueda del tesoro con décimos del sorteo de El Niño que estarán escondidos por la zona comercial, la Avenida de Rabanales, la Avenida de Jesús Rescatado, la Avenida de Barcelona y Avenida de la Viñuela y que se podrán canjear por premios de hasta 350 euros. Se trata de un total de 41 sobres escondidos por estas zonas comerciales, con 50 participaciones; 5 décimos del Sorteo de Navidad del número 57.011; 4 décimos del sorteo de El Niño; 5 décimos del jueves 2, del número 49.610, 4 boletos de Euromillón de 1 apuesta o 4 boletos de Bonoloto de 2 apuestas.

El centro comercial abierto de Santa Rosa puso en marcha junto a Valdeolleros el Santa Rosa Day; en una tarde viva para los comerciantes, que desde primera hora estuvieron al acecho de captar nuevos clientes para sus establecimientos. Un voluminoso castillo hinchable ocupó buena parte de las calles comerciales del barrio junto a un concurrido desfile de moda infantil organizado por las tiendas de ropa cercanas. Varias carpas sacaron los negocios de la zona a la calle, adornados con globos, aderezados con música, lo que dio lugar a un ambiente variopinto, como si la fiesta de las compras del centro de la ciudad se hubiese extendido a zonas menos habituales en una especie de homenaje a la atención del pequeño comercio. 

Todo para lograr que los números de las ventas aumenten con la ciudadanía del lado de quienes enfrentan mayores obstáculos para captar la ya de por sí disgregada atención de los consumidores en estas fechas.