El bono social que tramita y gestiona Endesa tenía antes del coronavirus unos requisitos de petición que variaron con la llegada de la pandemia del covid-19. Los potenciales usuarios de esta ayuda aumentaron ante una situación que pegó de lleno en la economía de las familias.

El nuevo bono social por el covid-19 se ampliaba a personas en situación de desempleo, también a las afectadas por un expediente de regulación temporal de empleo y a empresarios que hayan visto reducidas sus jornadas por motivo de cuidados u otras circunstancias similares que supongan una pérdida sustancial de ingresos. Estos nuevos requisitos para acceder a la subvención entraron en vigor del año pasado y, de momento, se mantienen hasta febrero del año que viene.

Nuevos descuentos

Antes, los considerados clientes vulnerables recibían un descuento en su factura de la luz que ascendía al 25%. Con la aprobación del decreto 23/2021 del 26 de octubre, el descuento se aumentó al 60% hasta el 31 de marzo del 2022. Como requisito básico, los usuarios del bono social tienen que tener contratada la tarifa eléctrica PVPC (con o sin discriminación horaria) y una potencia igual o inferior a 10 kW en la vivienda habitual.

Además, también se tiene en cuenta que se cuente con una renta anual inferior o igual a los límites establecidos según el Iprem (el índice de uso habitual para la concesión de ayudas y subsidios). A estos usuarios se les suman los pensionistas con la pensión mínima (por jubilación o incapacidad permanente) y las familias numerosas, todas, sin ninguna excepción.