El hospital Reina Sofía ha comunicado este miércoles que Acciona Construcción SA y Jiménez y Carmona SA (Jícar SA) han trasladado su decisión de retirarse de la ejecución de las obras de las nuevas consultas externas Materno Infantiles. Ante esta situación, el Reina Sofía asegura que la dirección del centro está ya trabajando para, de forma paralela, acortar los tiempos que implica una nueva adjudicación.

Esta obra fue adjudicada a la UTE formada por las dos citadas constructoras y comenzó a ejecutarse a finales de noviembre de 2019. La obra se quedó paralizada en verano de 2020, cuando no se llevaba ejecutado ni un 2% del proyecto, como reconoció en su momento la propia Consejería de Salud. De forma, que si la previsión para construir este edificio era de dos años, el plazo vencería a finales de este 2021. Sin embargo, ahora habrá que esperar que se vuelva a licitar, adjudicar y comenzar de nuevo, lo que como pronto podría retrasar la finalización del proyecto para 2023. 

En la nota remitida por el Reina Sofía se precisa que el hospital ha iniciado ya la resolución del contrato con las empresas adjudicatarias del nuevo edificio de consultas externas. Según el Reina Sofía, Acciona Construcción y Jícar han trasladado su decisión de no continuar con la obra, tras haber sido informadas de una propuesta de modificación del proyecto sobrevenida por la actual situación de pandemia, aunque en realidad las dos constructoras ya paralizaron la obra en verano del año pasado, debido fundamentalmente a discrepancias por el coste económico que iba a suponer finalmente la ejecución de la iniciativa.

Fuentes próximas a estas constructoras insistieron ayer en que la ampliación que se ha planteado recientemente del proyecto de nuevas consultas hacía totalmente "inviable económicamente" para ambas firmas ejecutar el proyecto porque el precio ofertado no se ajusta a lo que realmente supone llevar a cabo una obra de esta magnitud y que además se ha decidido ampliar por un importe igualmente insuficiente.

Por su parte, el Reina Sofía ha explicado que las causas de la modificación del proyecto inicial derivan directamente de las afecciones provocadas por la pandemia del covid-19 y tienen como objetivo mejorar y adaptar las dependencias proyectadas a los modelos de asistencia que requiere el nuevo escenario de atención al paciente y de protección del personal del hospital.

Según obra en la documentación sobre la modificación del proyecto, el presupuesto pasaría de los 7,7 millones de euros iniciales a 10, 7, casi 3 millones de euros más, un incremento del 38,4%. Con el aumento presupuestario, el objetivo del Reina Sofía es contar ahora con 78 consultas y más espacios de espera, en lugar de las 67 consultas previstas, y repartir los espacios asistenciales también entre la segunda y la tercera planta, que en el proyecto inicial no se dotaban de servicios. De este modo, el hospital insiste en que se dará una mejor respuesta ante el actual modelo de atención al paciente que ha provocado la pandemia en los centros sanitarios.

Según el Reina Sofía, el mayor número de espacios, según se recoge en la propuesta técnica, ofrece la posibilidad de establecer áreas para agrupar adecuadamente y de forma segregada a los pacientes con distinta sintomatología y, especialmente, a aquellos con sospecha de infección por el virus u otras infecciones presentes y futuras.