Cuando se sale a beber o comer algo en un bar o restaurante, muchos esperan conseguir productos y alimentos de primera calidad. Sin embargo, una joven en Madrid pasó un rato incómodo y desagradable tras pedir un zumo de naranja en un bar local. 

Por lo general, la mayoría de los bares y restaurantes cumplen con todas las medidas de higiene y seguridad. No obstante, a veces algo puede salir mal. 

En este sentido, Andrea, una joven madrileña experimentó uno de los momentos más desagradables de su vida. En un bar local, pidió un zumo de naranja. Al darle un trago, notó que su zumo tenía más pulpa de lo que pensaba. 

Ciertamente, en este tipo de frutas, una pulpa abundante en el zumo puede ser normal, pero Andrea notó algo más: la pulpa comenzó a moverse. Aunque la joven no creía lo que sus ojos estaban viendo, se dio cuenta de que lo que realmente se estaba moviendo eran pequeños gusanos blancos. 

El mal trago de Andrea

La joven madrileña no dudó en compartir en su cuenta de Twitter la desagradable experiencia que logró resumir en un breve hilo. La incómoda situación se viralizó rápidamente, logrando alcanzar más de 50 000 me gusta, 2800 retuits y generando cientos de comentarios. 

Tras lo ocurrido, Andrea decidió llamar al camarero. Sin embargo, le esperaría una segunda sorpresa. La joven explica en su perfil de Twitter que el bar pretendía cobrarle los 2,5 euros del zumo de naranja natural con gusanos en el vaso

“También ha sido gracioso que me lo pretendían cobrar, he sido yo quien ha revisado la cuenta y les ha dicho que me lo quitasen”, afirmó la joven. 

Ante la experiencia de Andrea, muchos usuarios de Twitter se han preguntado si es seguro beber zumo de naranja. La verdad es que más allá del hecho aislado, se trata de uno de los alimentos más seguros y que aporta numerosos beneficios nutricionales: desde el fortalecimiento del sistema inmune hasta su efecto antioxidante, que ayuda a frenar los signos del envejecimiento.