El Pleno de la Diputación de Córdoba ha aprobado una declaración institucional en defensa de la ganadería extensiva y el pastoreo. En dicho documento se reconoce que estas actividades son «una de las bases más importantes de la economía y del empleo local tradicionalmente en determinadas comarcas cordobesas».

La Diputación cordobesa, junto con la Fundación Savia, reclama en la declaración que se ponga en marcha «un plan estratégico para la ganadería extensiva y el pastoreo que contribuya a revitalizar el sector económico y los efectos beneficiosos sobre el territorio, la fijación de la población en el entorno rural, la conservación del paisaje y el medio ambiente y combatir los efectos del cambio climático». Asimismo, se insta a las autoridades europeas, nacionales y autonómicas con competencia en la materia a «poner en marcha medidas específicas en defensa de estas actividades tradicionales».

De ese modo, se solicita que se reconozca y compense económicamente, tanto por la sociedad como por los organismos públicos y comunitarios, a la ganadería extensiva y el pastoreo «por los servicios ambientales prestados, contribuyendo a mejorar la rentabilidad y fomentar la aplicación de buenas prácticas para la conservación».

Otra de las peticiones es que se pongan en marcha medidas de choque y estructurales, como incrementar las ayudas directas de la PAC, especialmente a través de los pastos y de los pagos asociados a las unidades de ganado mayor; reducir la burocracia ligada a la actividad ganadera y adaptar las políticas públicas «al conocimiento científico actual y a las necesidades específicas de la ganadería extensiva». Otra medida sería la de mejorar la rentabilidad de la actividad «asegurando formas dignas y lucrativas de ejercer la profesión, poniendo en marcha incentivos fiscales y ayudas económicas a los que ejerzan la actividad y fijen su residencia en el municipio». Piden también que se implanten ayudas específicas para la incorporación de jóvenes a la actividad para garantizar el relevo generacional y para las cooperativas que trabajen con estas producciones, así como crear una organización de productores, además de sensibilizar a la población del valor diferencial de la ganadería extensiva respecto a otras formas de producción animal. 

Es necesario también, según se recoge en el documento, que se fomente el consumo de productos derivados de estas actividades, además de incorporar la ganadería extensiva y a sus productores a «los instrumentos de planificación y gestión territorial, incluyendo los espacios naturales protegidos, la Red Natura 2000 y la prevención de incendios», así como poner en marcha «un plan de infraestructuras hídricas (aljibes, depósitos, pantanetas y conducciones) que permita a las explotaciones ganaderas de extensivo almacenar agua en prevención de sus necesidades».

El documento indica que estas actividades, «con una buena gestión, mejoran la fertilidad del suelo, evitan la erosión y son compatibles con las regeneración del arbolado». Y, por otro lado, «la presencia de animales ayuda a la dispersión de las semillas y disminuye la acumulación de biomasa vegetal minimizando el impacto de los incendios forestales». 

En la declaración institucional aprobada, se señala que estas actividades «con una buena gestión, mejora la fertilidad del suelo, evita la erosión y es compatible con las regeneración del arbolado». Y, por otro lado, «la presencia de animales ayuda a la dispersión de las semillas, facilita el cierre del ciclo de nutrientes a la escala del paisaje y acelera el reciclado, además disminuye la acumulación de biomasa vegetal minimizando el impacto de los incendios forestales».