Tras dos años marcados por las restricciones impuestas por la pandemia del covid-19, que obligaron a suspender la mayoría de las ferias comerciales agroalimentarias que se venían realizando en la provincia, Córdoba empieza a recuperar el volumen de encuentros sectoriales y de promoción de los productos agrícolas y ganaderos locales, aunque aún dista de los casi 60 eventos que se celebraron en 2019.

La Cata del Vino de Montilla-Moriles de Córdoba recuperó este año la presencialidad con un enorme éxito de público.

Este año, según los datos del Instituto Provincial de Desarrollo Económico de Córdoba (Iprodeco), se han contemplado en la provincia algo más de una veintena de ferias, algunas tan asentadas como la Feria del Olivo de Montoro, que el pasado mayo cumplía su 21 edición con la presencia de casi un centenar de empresas de España y de otros ocho países europeos, americanos y africanos.

Antes, en febrero, abrió el calendario de citas comerciales la 17ª Fiesta de la Matanza y de la Artesanía popular de Villanueva de Córdoba, en la que el público, además de adquirir productos cárnicos, pudo vivir en primera persona el despiece y la elaboración de embutidos tradicionales.

Marzo acogió la segunda Feria de la Montería en Cerro Muriano-Obejo y la 14ª Feria de Ganado Frisón Usías Holsteins en Dos Torres, en la que se dieron cita una docena de ganaderías.

Ya en abril, el turno fue para la 3ª Feria Agroganadera La Carlota 2022, AgroCarlota, que, a pesar de su juventud, despertó gran interés y aunó a 40 empresas vinculadas al sector; la 8ª Feria del Vino de Tinaja y Gastronomía de Montalbán y la 28ª Feria Agroganadera y 18ª Agroalimentaria del Valle de los Pedroches, un referente de la ganadería local, provincial, andaluza y de l sur de España, que en esta edición logró una cifra de negocio cercana a los dos millones de euros.

Promoción, negocio y actualización

Las ferias comerciales agraoalimentarias y ganaderas son fundamentales para el desarrollo del sector. Son lugares de encuentro de productores y comercializadores, una oportunidad de ventas, pero también el escaparate perfecto para el consumidor final. Estas iniciativas incentivan el consumo de productos locales y dan a conocer el valor del trabajo de agricultores, ganaderos y transformadores, que tienen un papel clave en el desarrollo del entorno rural. Pero, además, estos encuentros sirven para impulsar la innovación y la construcción de redes de cooperación generando sinergias que contribuyen a la generación de sistemas alimentarios sostenibles.

El mes de mayo acogió la celebración de la 7ª Feria del Pastoreo de Villaralto y de la anteriormente mencionada Feria del Olivo de Montoro, mientras que el final de la primavera llegó con la 5ª Feria de la Patata Rellena de Bujalance, que, además de para promocionar el producto estrella de su gastronomía, sirvió para resaltar las bondades del aceite de oliva virgen extra.

Tras el verano, el otoño llega cargado de eventos, empezando por la afamada Feria del Queso Villa de Zuheros, que alcanza este año su 19ª edición recuperando la presencialidad tras dos años en los que se hizo de forma virtual a causa de la pandemia. Este año vuelve a su tradicional ubicación junto al castillo con una veintena de queserías de toda España.

También en septiembre tienen lugar otros importantes encuentros comerciales: La 9ª Feria Agroalimentaria de Fernán Núñez, la Feria Agroganadera y Agroalimentaria (FAGA) de Fuente Obejuna, otro de los referentes del sector, que cumplirá 38 ediciones tras suspender en 2020 y 2021 y la veterana Agropriego, que soplará 41 velas y que el año pasado contabilizó más de 9.000 visitas a pesar de contar con algo más de un tercio de los expositores habituales.

Las últimas convocatorias, aún por confirmar, tendrán lugar en octubre y noviembre. Ahí encontraremos Expoiznájar 2022 Feria Agrícola del Turismo y la Gastronomía, la Feria del Jamón Ibérico de Bellota de Los Pedroches de Villanueva de Córdoba, la 14ª Feria Ars Olea en Castro del Río y la Feria del Olivar de Luque y la 11ª Feria del Aceite Fresco de Cabra, que será la que cierre el calendario de ferias comerciales de la provincia este año.

Aparte de todas estas citas comerciales, a lo largo del año se han organizado distintos eventos y actividades que no solo tienen un fin promocional de los productos locales, sino que buscan abrir nuevos mercados y darlos a conocer a los posibles consumidores. Ahí destacan catas, entre las que se encuentra la Cata del Vino de Córdoba, que volvía del 20 al 24 de abril a la Diputación de forma presencial para celebrar su 36ª edición con un enorme éxito de público.

El Palacio de la Merced acogerá también del 29 de septiembre al 2 de octubre Intercaza, y en noviembre, previsiblemente, tendrá lugar uno de los encuentros promocionales con más arraigo de la provincia: Expomiel.

Expomiel es ya una veterana, pero también surgen nuevas propuestas, como la primera Muestra de Queso Artesanal de Villaralto, que abrió sus puertas en marzo con una muy buena acogida.

La recuperación de todos estos eventos es fundamental para los pueblos de Córdoba no solo por el volumen de negocio que generan, sino por la dinamización y el desarrollo del sector que generan.