+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario de Diario Córdoba:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

Los Desayunos de CÓRDOBA / Susana Díaz

«En el PSOE estamos todos en la defensa de la Constitución»

Susana Díaz respondió a una ronda de preguntas sobre la situación de Córdoba, el futuro de Andalucía y la encrucijada de España ante Cataluña

 

«En el PSOE estamos todos en la defensa de la Constitución» -

Rafael Solana. Manuel Torralbo, Soledad Pérez, Jesús María Ruiz, Enrique Benítez Palma, Sonia Ruiz Navarro, Carmen Jurado Brombach y Vicente Palomares Canalejo. - SÁNCHEZ MORENO / A. J. GONZÁLEZ

A.R.A. / R.V.
31/10/2017

Como es habitual en Los Desayunos de CÓRDOBA, la persona invitada, en este caso, la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, respondió a temas de actualidad planteados por los asistentes, también por lectores a través de las redes sociales. La falta de tiempo obligó a condensar el turno de preguntas, entre las que figuraban algunas a las que la presidenta dio respuesta durante su intervención (Rabanales, Cercanías, Palacio de Congresos...). Otras quedaron en el tintero. A continuación se incluye la transcripción de las preguntas agrupadas por el director del CÓRDOBA en bloques y las respuestas de Susana Díaz.

-El primer bloque se refiere a una crítica estructural sobre los 30 años de socialismo en Andalucía y al respecto señalan que Córdoba se encuentra en los últimos puestos en cuanto a inversión pública, tanto de la Junta de Andalucía como del Gobierno, lo que ha paralizado importantes proyectos... Usted dice que le preocupa la provincia de Córdoba, pero ¿cómo se conjuga esa preocupación con los datos y la realidad?

-Lo conjugo con el cumplimiento de mis obligaciones de los compromisos que adquirí. Hay dos ámbitos, uno el de los compromisos concretos como el C3A o el Palacio de Congresos, que va a ser muy beneficioso, aunque es verdad que a veces cansamos a los ciudadanos y agotamos su paciencia. Y otro estructural, que es el modelo económico productivo. Córdoba tiene la oportunidad de ser el centro logístico del sur de la península ibérica, pero para eso hace falta inversión pública. Yo voy a poner mi parte y me voy a adherir voluntariamente a los convenios e infraestructuras que se necesitan y que Córdoba merece, pero tiene que ser algo colectivo. Pasa igual con Rabanales 21, que estoy segura de que va a ser un centro tecnológico de primer nivel, pero todas las administraciones tenemos que hacer lo que estamos haciendo: ampliar nuestro capital, mejorar nuestra inversión y poner los recursos. Me consta que el Ayuntamiento está haciendo lo mismo que la Junta, que incluso en el mes de junio amplió en 600.000 euros su capital y por tercera vez consecutiva, se han retrasado los préstamos con la Agencia Ideas. Ahora le pido al Gobierno de España que haga lo mismo con el resto de deuda de Rabanales 21. Hay que sacar el máximo rendimiento de las infraestructuras que en este momento tienen capacidad de crecer, generar riqueza y empleo. ¿Solo desde el ámbito cultural o alimentario? No. Hay que sacar el máximo de potencial de estos sectores, pero introduciendo a la provincia en otros ámbitos productivos que van a ser emergentes en un futuro inmediato. Creo que la Junta ha demostrado en estos años su compromiso, ahí está la Ciudad de la Justicia, la inversión cultural, Rabanales 21... Nos vamos a unir al cercanías con el 40% y me consta que la Diputación también, para que sea una realidad. Pero todas las administraciones tenemos que poner de nuestra parte y, por cierto, no alimentar el enfrentamiento entre provincias. Alimentar los sentimientos primarios de la gente se hace con mucha facilidad, pero para apagar después los incendios, como está ocurriendo en Cataluña, se tarda mucho más.

-¿Veremos la detención de Puigdemont? ¿Cree que el Gobierno catalán se resistirá a cumplir con la suspensión de sus funciones y la disolución del Parlamento catalán?

-Yo creo en el Estado de derecho y nunca hago valoraciones de las actuaciones judiciales. No lo hago ni cuando nos viene bien ni cuando nos viene mal, así que mucho menos lo voy a hacer en la situación más difícil que está viviendo este país en esta democracia. Lo que sí es evidente y lo que han demostrado las últimas actuaciones es que el Estado de derecho funciona, que la democracia tiene sus instrumentos, que el artículo 155, que para muchos era innombrable durante mucho tiempo, ha sido la garantía de que se respeten los derechos de los ciudadanos, que no se atropelle la democracia ni la Constitución. Y ahora espero que frente a la falta de sensatez que ha demostrado el Govern, el hasta hace unos días presidente Carles Puigdemont ponga ahora sobre la mesa esa sensatez, aunque solo sea por respeto al pueblo que ha presidido durante este tiempo. Y si quiere volver a tener la confianza de los ciudadanos, ya sabe lo que tiene que hacer, presentarse a las elecciones y que los ciudadanos, votando libremente, elijan el futuro que quieren para Cataluña.

-¿Cómo valora el comportamiento del PSOE y de Pedro Sánchez ante el conflicto catalán?

-Todos estamos en la misma posición. La coherencia política, decía mi amigo Carlos Perales, a veces sale cara. Y que me lo digan a mí si sale cara..., pero no hay nada que dé más satisfacción que saber que, a veces más comprendida y otras menos, mantienes la posición política pensando en tu país y no pensando en tí misma. A mí me alegra, con lo que he pasado en los últimos meses y en el último año, que mi partido esté en la defensa de la Constitución, la democracia y el estado de derecho. El PSOE es el único partido que está hoy en el Congreso de los Diputados que votó la Constitución de 1978 y eso es un legado al que no solo no podemos renunciar sino al que no debemos faltar. Pese a la tristeza profunda por lo que está pasando en este país, me da alegría que seamos coherentes políticamente con el papel que debe jugar el PSOE en la defensa de la democracia, de la legalidad y del orden constitucional. Lo he dicho claro ¿no?

-El último bloque es más amplio y se refiere a la repercusión que para Andalucía pueda tener el problema catalán (modelo de financiación). En resumen, ¿Qué va a hacer usted para evitar que España se convierta en un país con comunidades que marchen a dos velocidades?

-Pues voy a ser leal al legado del 4 de diciembre y del 28 de febrero. Lo que tenía claro aquella generación de andaluces es que no iban a permitir una España con esas dos velocidades. Que Andalucía merecía tener un trato en situación de igualdad. Y por cierto, esa es la generosidad del ADN andaluz. No solo salió beneficiada Andalucía sino que benefició al conjunto de España. Esto no puede ir de premio o castigo. Decía un compañero: «si el sentir da dinero, sentimos todos. Y cómo sentimos». Todos podemos sentir muchísimo. Estoy convencida de que, si hay un proyecto de país cohesionado, con presente y con futuro, y no se permite más que entren en subasta los recursos de los ciudadanos, si se garantizan esos servicios públicos fundamentales, como tiene que ser, el desarrollo económico y la cohesión territorial de España, se acabarán estos tirones que desgraciadamente no contribuyen a hacer España sino al contrario, debilitan mucho más el proyecto colectivo, el espacio común que compartimos.

-¿Es verdad que la ejecutiva regional va a pagar una línea telefónica entre el Ayuntamiento y la sede del PSOE? (Risas) ¿Se abre una etapa con más sintonía?

-(Risas) Tenemos un equipazo, lo que pasa es que cuando tienes tantas figuras… Los buenos entrenadores tardan su tiempo en ponerlos en el equipo. Es difícil poner a las grandes figuras del PSOE cordobés en la alineación y que esta funcione, pero aquí tenemos un grandísimo entrenador y estoy convencida de que va a sacar todo el capital humano del PSOE cordobés. Y aviso, tendremos más ayuntamientos, una mayoría más holgada en el Ayuntamiento de Córdoba para no tener que pasar estas angustias que hemos pasado este año, para darle estabilidad, y una Diputación a la altura de lo que merecen los cordobeses. Y todo eso en la antesala de estabilidad para Andalucía a la que aspiro y deseo porque creo que buena falta hace.

Temas relacionados