+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario de Diario Córdoba:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

La rueda

Mi Chana

 

Magdalena Entrenas Magdalena Entrenas
10/08/2018

«El sabio comprende que quien huye del invierno está condenado a no conocer nunca la primavera».

He oído muchas veces que hay personas que huyen de los inconvenientes de criar y convivir durante años con un perro, de la carga que supone cuando tienes un trabajo que te deja poco tiempo libre, o cuando vives en una casa con el espacio justo. Hay quienes incluso no lo tienen por el miedo a la pérdida que más pronto que tarde saben que ocurrirá. A todos ellos les digo que nunca conocerán la primavera...

Hace quince años llegó a mi vida como de soslayo y cuando nunca lo hubiera ni siquiera imaginado una caniche. Mi Chana. Empecé a ser consciente del sentimiento de pérdida que su ausencia algún día me provocaría cuando a los pocos días de llegar a casa se deshidrató con los malditos calores del verano y tuve que ingresarla, temiendo seriamente por su vida. Desde entonces hasta hoy todo ha sido con ella una eterna primavera.

Guapa, educada y elegante, discreta y obediente, ha convivido con nosotros dándonos a cada uno lo nuestro, como Ulpiano y su definición de la justicia. Si corrían, ella los perseguía en un pilla pilla inteligente para dejarse coger siempre. Si le mordían, ella aguantaba, si llegaban tarde, los esperaba y cuando mi hijo marchó a estudiar fuera, pasaba los días en su cuarto como guardiana fiel de su mundo. Desde entonces, se instaló allí para siempre.

Olía el mar de mi infancia desde lejos y cuando estábamos llegando, asomábamos las dos la cara al viento para oler esa mezcla de salitre y carbón que tanto nos gustaba. Me achuchaba para que le rascara y me defendía si algo me intentaban hacer, aunque fuera de broma; hemos andado muchos kilómetros juntas y recorrido cada rincón de mi mundo en bicicleta asomada desde la cesta que le coloqué mirando siempre al frente; ha dormido a mis pies si estaba mala y lamido como nadie las heridas de mi corazón cuando estaba triste. !Tantas veces! Hubo un tiempo en que estábamos muy solas, así que decidió acurrucarse en mi regazo en el hueco entre mis piernas y la faldilla, haciéndose un perfecto ovillo de solidaridad conmigo; y cuando me iba y le decía «ya mismo vuelvo», da igual el tiempo que fuera, porque ella se sentaba desde entonces a esperar mi vuelta no existiendo nunca, nadie, tan feliz como ella en cada uno de mis regresos.

Nunca olvidaré el tacto de tu pelo, ni tu mirada que todo lo entendía ahora que, más pronto de lo deseable, me he quedado de golpe, mi querida Chana, amiga y compañera, sin tu eterna primavera.

* Abogada

Opinión

Tragedia en Génova

Diario Córdoba

Medias verdades

Gabriel M. Pérez Alcalá

Compromisarios estalinistas

Marcos Santiago Cortés

Educación emocional

ANA ESTHER Galán Díaz

Buenismo

Francisco Dancausa

Lectores
CARTAS AL DIRECTOR / FÚTBOL

Petición al Diario CÓRDOBA

Después de muchísimos años como lector del Diario CÓRDOBA, me veo con la confianza de hacerles una ...

CARTAS AL DIRECTOR / INMIGRACIÓN

Qué hay de los residentes formales de la Unión Europea

Hoy que está en boca de todos el tema migratorio y sobre el cual las diversas tiendas políticas se ...

CARTA ILUSTRADA

Don Antonio nos llevó al teatro

Después de la lectura del artículo de colaboración de Don Antonio Gil sobre la obra de teatro que ...

CARTAS AL DIRECTOR / MONARQUÍA

Un rey de categoría

Según una reciente encuesta expresada fielmente en este periódico, los españoles otorgan un 75,3% ...