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NUEVO ESCÁNDALO EN LA UNIVERSIDAD REY JUAN CARLOS

Montón dimite por su máster irregular para no dañar a Sánchez

El presidente intentó sofocar el clamor en el PSOE anunciando que la ministra iba a "seguir". La mayoría de los socialistas consideraban que su única salida era abandonar el Gobierno

 

Juan Ruiz Sierra
11/09/2018

El respaldo de Pedro Sánchez duró cuatro horas. A las cinco de la tarde de este martes, el presidente del Gobierno apoyó la continuidad en el Ministerio de Sanidad de Carmen Montón, que en el 2011, siendo diputada en el Congreso, obtuvo un máster de la Universidad Rey Juan Carlos repleto de irregularidades: pagó la matrícula fuera de plazo, comenzó el curso cuatro meses tarde, apenas asistió a las clases pese a que el máster era presencial, sus notas fueron manipuladas meses después y su trabajo final estaba repleto de plagios. "Está haciendo un gran trabajo y lo va a seguir haciendo", dijo el líder socialista en el Senado. No fue un respaldo muy contundente, pero provocó el malestar entre importantes dirigentes del PSOE, donde la sensación de que Montón solo podía dimitir era mayoritaria. A las nueve, la ministra anunció que dejaba de serlo.

Montón fue muy breve. Primero, repasó los "logros" obtenidos en estos 100 días de gobierno: la vuelta a la universalidad de la Sanidad, el inicio del fin del copago farmacéutico y los avances en dependencia. Después insistió en que no había cometido "ninguna irregularidad" y presentó su salida como una decisión personal, tomada para no salpicar a Sánchez. "Estoy orgullosa y agradecida porque el presidente haya contado conmigo. Los españoles tienen un magnífico presidente. Y para que esa situación no influya, le he comunicado mi dimisión como ministra", dijo.  

En el Ejecutivo y en el PSOE se asistía con incomodidad a este caso, similar a los de Cristina Cifuentes y Pablo Casado. Las ventajas de mantener a Montón en su puesto eran escasas, a ojos de las fuentes consultadas, sobre todo después de que eldiario.es publicara que sus calificaciones habían sido alteradas y de que La Sexta, a última hora de la tarde, informase de que 19 de las 52 páginas de su trabajo de fin de máster contenían plagios. Esta revelación fue fundamental para su caída. Montón había insistido en que no había cometido ninguna irregularidad.

Carmen Montón durante la comparecencia en la que ha anunciado su dimisión. Foto: JOSÉ LUIS ROCA

"Es vergonzoso. Tiene que dimitir", explicó a primera hora un miembro de la ejecutiva socialista. "Debería irse solo por el listón ético que tenemos en el partido", señaló otro dirigente. La presión era enorme. Un ejemplo: varios diputados explican que Montón forma parte de al menos un grupo de whatsapp, integrado por parlamentarios, donde también se pedía su dimisión.  

La tardanza
Sánchez tardó en apoyarla públicamente. El lunes, cuando trascendió la noticia, fuentes de la Moncloa elogiaron las explicaciones de Montón por ser "claras y transparentes". No hubo más. La tibia reacción fue parecida a la que en su día se llevó a cabo con Màxim Huerta, el fugaz ministro de Cultura, dimitido por sus antiguos problemas con Hacienda.

Pero Montón no es Huerta. No es una recién llegada al equipo de Sánchez. Lleva ahí desde el 2014. Dos años más tarde, Montón resistió frente a los críticos con el secretario general. A diferencia de otros dirigentes, no abandonó su ejecutiva. El presidente, según explican en el PSOE, tiene ese gesto muy presente. Así que decidió salir en defensa de la ya exministra, intentando sin éxito silenciar el debate. "Montón está haciendo lo que se le pidió: revertir los recortes, recuperar y avanzar en derechos. Está haciendo un gran trabajo y lo va a seguir haciendo", dijo el presidente. Si lo siguió haciendo, fue solo durante cuatro horas más.

Golpe a Casado
Montón cursó su máster en la Universidad Rey Juan Carlos, muy desprestigiada a raíz de los casos de Cifuentes y Casado. El curso de la ministra era en Estudios Interdisciplinares de Género y estaba organizado por el Instituto de Derecho Público de esa universidad, el mismo del que dependían los másters de la expresidenta de Madrid y el actual líder del PP. El organismo, clausurado a raíz de los escándalos académicos, está siendo investigado por los tribunales.

"El PP y el PSOE no son lo mismo, pero esto hace que la identificación cobre peso", explicaron fuentes socialistas. Si Sánchez forzase la marcha de Montón, señalaron antes de la dimisión, dejaría a Casado, cuyo caso está siendo estudiado por el Tribunal Supremo, en muy mal lugar. Al mantener a la ministra, según esta versión, el presidente también insuflaba oxígeno al líder del PP. "Defendemos a la ministra con escaso entusiasmo. Pero seguimos esperando", explicó un dirigente tras escuchar el apoyo de Sánchez. La espera duró poco. La sensación, cuando Montón anunció su partida, fue de "alivio".

Carmen Montón deja la sala de prensa tras su comparecencia. Foto: JOSÉ LUIS ROCA

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