Tomás de Haro cerrará este año una etapa vital con su jubilación. El catedrático de Economía, Sociología y Política Agrarias de la Universidad de Córdoba ha estado 45 años ejerciendo la docencia en la universidad cordobesa y 15 años al frente del Área de Cooperación y Solidaridad (ACyS) de la UCO, la que considera su casa.

¿Qué balance hace de su carrera como profesor y como director del Área de Cooperación y Solidaridad?

Creo que yo no debo hacer balances. Como profesor, el balance deben hacerlo mis compañeros y alumnos, que son muchísimos, tras mis 45 años de ejercer la docencia universitaria en la UCO. Y como director del ACyS, es la propia institución y las personas que trabajan y han trabajado conmigo quienes serían las autorizadas para ello.

¿De qué se siente más orgulloso?

Por lo que se refiere a la Cooperación y Solidaridad, yo diría que mi mayor orgullo son las personas con las que trabajo y he trabajado. Y también me siento muy orgulloso de la UCO, que siempre ha sido mi casa, y que en el 2006 quiso incorporar a su estructura orgánica el ACyS.

¿Se le queda alguna espinita clavada?

Sin falsa humildad tengo que decir que no siento que me quede ninguna espinita clavada. Tengo la sensación, y con ella me jubilaré a finales de este curso académico, de que la Universidad de Córdoba ha sido siempre mi casa y durante todo mi desempeño profesional me he sentido tratado grata y familiarmente.