Opinión | paso a paso

Navidad ancestral

«En la calle Cruz Conde, corazón latente de la ciudad, se propone un espectáculo de luces que, en su elección musical, pende en el abismo entre la fidelidad a la tradición y la seducción de la modernidad»

En Córdoba, esa joya ancestral que destila historias en cada adoquín, se avecina un alumbrado navideño que podría desviarse de la esencia de su herencia inmemorial. En la calle Cruz Conde, corazón latente de la ciudad, se propone un espectáculo de luces que, en su elección musical, pende en el abismo entre la fidelidad a la tradición y la seducción de la modernidad. La posible elección de melodías como «All I Want for Christmas Is You» de María Carey o los ritmos pop de Luis Miguel, aunque destellen con el brillo de lo contemporáneo, oscurecen el resplandor de los villancicos castellanos que son el alma de nuestra Navidad. Canciones como «La Marimorena», «Ríu Ríu Chíu», «Campana sobre Campana», «Pastores Venid», y «Adeste Fideles» no son meras composiciones, sino fragmentos de un legado eterno, melodías tejidas en el tapiz de nuestra memoria colectiva. Los guardianes de esta tradición, aquellos que deciden el tono de nuestra Navidad, deben reconocer que su elección es un acto de custodia cultural, una oportunidad para honrar la profundidad de nuestras raíces. No es solo una selección de canciones, sino una afirmación de identidad, un puente tendido entre generaciones, una reverencia a lo que hemos sido y seguimos siendo. Por ello, es crucial que Córdoba, en su luminoso despliegue navideño, elija la senda de la autenticidad. Que las luces de la calle Cruz Conde se acompañen de villancicos que son ecos de nuestra historia, que cada nota musical sea un homenaje a nuestra herencia, un reflejo de la riqueza insondable de nuestra cultura. Que la decisión sobre el alumbrado navideño en Córdoba sea un acto poético de reverencia a lo ancestral, una elección que celebre nuestra identidad en cada acorde. Que la Navidad cordobesa no sea un mero espectáculo de luces, sino una sinfonía del alma, un canto que en su melodía porte la esencia de siglos, un himno fiel a la historia y al espíritu de nuestra tierra.

*Mediador y coach