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EN FRANCIA

Condenado por falsa alerta de bomba porque no quería ver a sus padres

 

Un vuelo de Easyjet. -

EL PERIÓDICO
21/05/2019

Un tribunal correccional francés ha condenado a un estudiante de Rennes de 23 años que el pasado enero alertó de una falsa amenaza de bomba en el avión en el que viajaban sus padres porque no quería verles.

El joven, que admitió los hechos, ha sido condenado a nuevo meses de prisión condicional por la alarma, sobre un vuelo de Easyjet Lyon-Rennes con 150 pasajeros.

"Escúchenme atentamente: el avión Easyjet que procede de Lyon y se dirige a Rennes no despegará, sino que explotará", explicó el joven en una llamada supuestamente anónima que provocó la alarma en los aeropuertos de Reenes-Dinard y Lyon-Saint-Exupéry.

La amenaza provocó no solo la paralización del vuelo sino el retraso de una docena de otros vuelos, además del desvío de un avión de Lufthansa que no pudo aterrizar en Lyon y tuvo que ser desviado a Ginebra.

El estudiante, que admitió que estaba dispuesto a todo para evitar la visita paterna, llegó a utilizar un programa informático para modificar su voz, aunque fue geolocalizado por su smartphone.

La treta tampoco le sirvió para no ver a sus padres, puesto que estos finalmente llegaron a Rennes en otro avión.

El joven explicó que pasaba el día "fumando porros cuando no tenía clase. Eran dos días perfectos en los que no tenía nada que hacer", explicó el joven. "Intenté disuadirles de que vinieran", dijo el estudiante, que cursa derecho y hasta ahora no había tenido antecedentes.

EVITAR UN PSICODRAMA

Su adicción al cannabis, conocida por sus padres, era "su enemigo número 1" y "habría creado un psicodrama familiar", explicó. El joven, que llegaba a fumar diez canutos diarios, quería también esconder el desorden del sitio donde se alojaba.

El tribunal ha condenado al estudiante a nueve meses de prisión condicional con prueba a los dos años, obligación de cuidados y formación. También deberá pagar 1.900 euros a la empresa del aeropuerto y otros 1.350 euros al aeropuerto de Lyon, por los perjuicios.

El estudiante se ha mostrado arrepentido y afirma que ha retomado el diálogo con sus padres, que sin embargo no han asistido al juicio.