+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario Córdoba:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

Editorial

Las elecciones inadvertidas

 

24/05/2019

Echar un vistazo a la lista de deberes pendientes del Parlamento Europeo (de la negociación del presupuesto a la reforma de la política de asilo; de la reforma del espacio Schengen a la protección de la privacidad en las comunicaciones o a los nuevos enfoques de los fondos de desarrollo económico y de las ayudas agrarias) da una idea del calado de los temas que los eurodiputados que salgan de las elecciones a la Eurocámara tendrán que abordar. Si a eso se le añaden los problemas internos de la UE (el brexit y sus consecuencias, el auge de la ultraderecha, el défict democrático, la gobernanza del euro...) y los grandes temas que solo pueden tratarse desde una perspectiva global (como ejemplo más claro, la emergencia climática), debería ser una sorpresa el escaso, por no decir que nulo, interés que generan los grandes debates europeos en estas elecciones europeas. En interés político, mediático y ciudadano, estos comicios están por detrás de las municipales y autonómicas y serán leídos en términos internos: si el PSOE mantiene el impulso del 28-A, si el PP retrocede en igual medida que en las generales o si los independentistas consiguen situarse ventajosamente.

España no es una excepción: en la mayoría de los países europeos las elecciones a la Eurocámara se interpretan en clave interna. La diferencia es que en España apenas hay debate sobre la construcción europea. No lo hubo en los tiempos de vino y rosas, de fondos de cohesión y de integración europea, cuando se ondeaba la bandera de la UE con un entusiasmo demasiado a menudo naíf. Y no lo hubo en los tiempos de sangre, sudor y lágrimas, de ajuste presupuestario, de austeridad forzada y de control de las cuentas por parte de los hombres de negro de Bruselas.

Hoy, los cabezas de lista a las europeas apenas hablan de la UE si no es para referirse a asuntos internos (con el procés como tema estrella, dada la continua repetición de falsos conceptos por parte de los secesionistas que es necesario combatir dialécticamente ). No hay debate, por ejemplo, sobre si el más votado de entre los Spitzenkandidaten debe ser automáticamente el presidente de la Comisión Europea o si esta decisión debe quedar en manos de los estados miembros. Esta es una de las corrientes subyacentes de la construcción europea y de esas elecciones: una mayor legitimidad democrática del Europarlamento le daría un mayor poder político, pero la UE es ante todo un club de estados, lo cual resta interés ciudadano dado que su voto se pierde en un intrincado sistema institucional. Y, al tiempo, resta fuerza normativa a la Unión, que se encuentra en grandes dificultades para lograr consensos sobre asuntos cruciales, y, posteriormente, para hacerlos acatar por los estados «remolones». Este es uno de los motivos que explican que en estas elecciones tantos enemigos de la construcción de Europa vayan a lograr un escaño.

Temas relacionados
 
 
Opinión

La joya cerrada

Magdalena Entrenas

Nosotros el pueblo

Francisco García-Calabrés Cobo

Nuestro adviento

José Manuel Ballesteros Pastor

No lo llames salud

Emma Riverola

Virólogo

Manuel Muñoz Rojo

Cómo acabar con el fútbol moderno

Miguel Donate Salcedo

Lectores
CARTA ILUSTRADA

Familias pobres sin recursos

En esta situación de emergencia social por la pandemia, muchas familias de nuestros barrios, se ...

CARTAS AL DIRECTOR

El opio del pueblo

El fútbol no es un deporte, sino una religión. Si con la que está cayendo en todos los sentidos y ...

CARTAS AL DIRECTOR

Colegios

Es una vieja aspiración de la izquierda el que desaparezcan los colegios concertados. Ya por el ...

CARTAS AL DIRECTOR

Agricultura ignora el 25-N

Un año más quiero mostrar la gran decepción que siento ante la actitud de la Delegación de ...